"Yo ya no sé si volvió para irse para siempre.No lo sé. Esta vez, él controla la situación. Yo soy ahora la inocente.Y esta vez lo reconozco.
No hace falta decir que no sé con exactitud si es el chico del tejado.
Que lo pienso por pensarlo, por no desilusionarme más.
Pero os puedo hablar de él. De lo que sé de el. Lo que la suerte me ha permitido excavar durante este tiempo desde mi ventana.
El chico del tejado es como un espectáculo de fuegos artificiales, eso es lo que yo encontré dentro de su cabeza.
Él, no es nada romántico, no esperes nunca que te venga con un ramo de rosas, que te escriba tu nombre junto al suyo en una pared delante de tu casa o que te de un simple abrazo voluntariamente delante de sus amigos.No es romántico. Pero yo te aseguro que es la persona más tierna y dulce...a su manera. Y aunque el no haga esas cosas que ya cité antes, que no sea el príncipe azul de los sueños o no sepa montar a caballo, él te dará cosas que ninguno de esos príncipes de pacotilla te podrá dar jamás. El chico del tejado no te susurrará al oído que eres su vida o que te ama por encima de todo pero creará contigo un lenguaje que solo vosotros entenderéis, de las cosas más parecidas que yo he encontrado a la magia, te dirá cosas desconcertantes, pues con él, nada cuadra, terminarás con la cabeza loca, sin entender nada, pero..tranquila, te va a dar igual. El chico del tejado no es un superhéroe, no estará ahí para salvarte y tampoco será tu ángel todo el rato. Sabes, el chico del tejado también necesita un ángel. La verdad es que hay que saber quererlo, quererlo sin amarlo, porque el te querrá, aunque nunca te lo diga, te querrá, pero no lo ames, porque habrás firmado tu carta de despedida, tu suicidio. Estar junto al chico del tejado no es un cuento de hadas, es una historia apasionante, lejana a la realidad y propia de cualquier película bien galardonada. Pero no es fácil. Habrá momentos perfectos, y momentos brillantes otros hirientes pero perfectos igualmente.
Él es muy inestable, no se entiende ni él, es débil aunque no lo diga nunca, ni lo dirá. Adorarás ver como frunce el labio superior y sus comisuras miran al suelo cuando se enfada y desearás su sonrisa felina cuando te mire embobado.
Y sé, aunque él no sepa que lo sé, que siente, siente muchísimo, y hay veces que no lo aguanta, suelta sus rayos azules como loco y no hay quien pare su locura, también sé que tiene unos ojos verdes de gato increíbles, pero que n hace falta describirlos, derriten simplemente.
Sabes, no lo reconocerá nunca, es demasiado orgulloso...
Pero es una mezcla perfecta, entre lo claro y lo oscuro, la perfección y la imperfección, la ternura y la crueldad..
Te digo yo, que muchas veces el chico del tejado es un auténtico gilipollas, pero es le chico del tejado, es increíble, aún así. Lo conozco bien, porque antes de ser de carne y hueso ya me encontraba con él cada noche en mis sueños, y cada uno de sus besos cada una de sus respiraciones, son iguales e incluso mejores de lo que nunca soñarás.Te digo yo que es fascinante, puedes adentrarte y perderte o quedarte fuera con el mismo color blanco de fondo.
Y es que el chico del tejado es el chico del tejado y no hay nada que se le pueda comparar"