¿ Ves todo eso ? Es nuestro, para siempre

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lunes, 6 de diciembre de 2010

Lo que el verano se llevó de nosotros..

Lo sé, verano otra vez, me es inevitable dejarlo atrás. No solo por sus días brillantes, esos momentos que me hicieron sentir ella y tener espigas en el pelo sino porque no soporto tener que esconder mis uñas de los pies color rosa chicle bajo unas medias color carne que impiden que mis piernas se doren al sol. Tampoco aguanto que me chirrien los dientes al comerme un helado ni poder poner cara de idiota al estar cegada por el sol.
Quizá este no ha sido el mejor verano de mi vida pero no puedo sacarlo de mi cabeza.
No sólo a él, que en verdad no importa tanto..
Sino cada uno de los rayos de sol que entraron por mi ventana, las palabras de cariño y esas personas que entraron en mi vida y no puedo permitir que salgan, las canciones que se filtraron por debajo de las ventanas y que se marcaron como cicactrices, los ojos verdes a estrenar y por último él.. que ya no sé que hacer con él.
Aparte de cuidarlo entre kilos y kilos de algodón, estando ahí para amortiguar sus caídas o tapando cada pared para que no recaiga su mirada..
Siento que volverá no me preguntes por qué.
Quizá porque siempre aparece en el momento oportuno, en el lugar oportuno, porque presiento que está ahí y está, porque siento su mirada clavándose en mi espalda.
Me gustaría que me dedicase un poco má sde tiempo, decirle lo que no tuve tiempo a soltar y reconocer que yo también me equivoco y que tuvo razón, al final la tuvo.. porque soy una inocente, la más inocente, y eso le encantaba. Se le escapaba la risa, y no podía evitarlo..
A eso llamo yo felicidad. O no, vale no lo llamo felicidad. Es un sentimiento que todavía después de tanto tiempo no he conseguido descifrar, no creo que tenga nombre aún, quizá no existe, solo entre nosotros, como él quería, ese código que solo entendemos nosotros y que nadie ,ABSOLUTAMENTE NADIE más podría entender, otra cosa que consiguió.
Me empeño tanto en este tema porque no encuentro las palabras adecuadas para explicarlo todo, esas montañas rusas que había en mi estómago bajando por mis piernas, subiendo a mis labios, de colores, y montones de formas. Más perfecto que cualquier cosa que te puedas imaginar.
Demasiado impecable para ser cierto, y lo fue pero me dejó desconcertada que todo fuera tan perfecto y sigo sin entender como fue posible.
Una manera en la que no te falta el aliento, solo para creértelo, un lugar donde todo lo siguiente es mejor que lo anterior, te invaden sentimientos no conocidos antes y que no sabes que nombre ponerles, cualquiera habría salido corriendo..
Pero yo solo solté todo lo que iba sintiendo por la boca, pura sinceridad no premeditada.
No sé ni por qué lo hice, pero no me arrepiento, en absoluto..
Sabes, el chico del tejado es una persona a la que nunca le dije te quiero, que le dije que no se lo diría a menos que no lo sientese en todo mi esplendor, él me dijo que tampoco lo había dicho y que tampoco me lo diría, pero sinceramente, son dos palabras que le he dicho a todo el mundo, al que pasaba por allí, al que me dijo hola una vez y al que me hizo más daño, un te quiero solo es una manera de decir, aquí estoy, siendo lo más falsa que puedo para tu disfrute , diciéndotelo solo puedo demostrarte que eres uno más entre toda la gente que ronda por mi cabeza e incluso la que no.. No quise caer tan bajo con él. Así que no se lo dire, porque quizá esa es de las pocas promesas que nos quedan por romper, y no quiero, no quiero que esto se lo lleve el verano, ni el otoño, ni el má frío de los inviernos, ni la más dulce de las canciones, ni los ojos más verdes...

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