Encontrarnos de nuevo bajo la luna, esa que no se ve, pero que nos ve.
Ocultarnos entre luces naranjas y que se claven las miradas y se hundan las palabras, que se pare el tiempo y salgan volando los ojos, las luciérnagas..
Sin miedo a equivocarnos, ni a ser inoportunos.
Somos gatos, pertenecemos a los tejados, a la Estrella Polar.
Y que nos digan que no tenemos nada que contarnos.
Nos quedamos a mitad, otra cosa es que el verano no fuese suficientemente largo o que el sol nos derritiese demasiado.
Eso sí, echaremos a volar, echaremoos a volar. No sé como, no lo sabemos, pero lo haremos.
Y en ese punto de la historia el miedo no puede meterse en medio, tendremos que saber saltar cuando nos ataque la rabia, y seguir, salir corriendo ,huir..
¿ Pero abandonar ? Nunca.
Por lo demás paciencia, yo siento que lo mejor está por llegar, si tengo razón o no solo se sabrá con tiempo.. Hay tiempo.
Mientras cuídala, cuídate, cuídame.
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