Tras pasarme unos días pensando, incluso llegándome a creer que era verano quizás ha llegado la hora de darse cuenta que llueve y llueve mucho.
Se sabe de sobra que no todo es lo que parece, que una sonrisa puede esconder lágrimas, y que te bajen la mirada quizá no viene acompañado de odio, alomejor te quiere aunque rehuya, quizá aunque te mire y remire no te soporta, nadie sabe nada, y ese es el problema...
La incertidumbre, esa duda que da miedo, que no sabes si es mejor saberlo que quedarte sin respuesta, puede ser el final de los sueños infundados o el principio de los verdaderos deseos cumplidos.
Me gustaría que fuese verdad todo aquello que aveces me da por soñar, pero hay ciertos momentos que le hago un guiño a la realidad y caigo, abriendo los ojos y es que es másque posible que me equivoque, la verdad es que lo más probable que esté equivocada y que la maldita esperanza me la haya jugado otra vez.
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