¿ Ves todo eso ? Es nuestro, para siempre

¿ Ves todo eso ? Es nuestro, para siempre

viernes, 18 de febrero de 2011

Goodbye lovers.

Cualquier tarde de otoño es buena para escribir o para soñar que es casi lo mismo.
En esos tiempos de aguas encharcadas no hay lugar para el amor, lo sabemos bien,a estas alturas ni nos ilusionamos con ello.
Pero nos conformamos con cualquier película que nos haga llorar, su cielo color melocotón, las hojas secas que nos delatan al caminar, la brisa mañanera o una nueva razón para no salir por la mañana de la cama.
Lo que ocurre es que no es otoño. Así que las desilusiones propias de la época se quedan bajo el tren de los vientos huracanados para volver cuando levantas la vista y ves que no es verano.
Te echo de menos, como al que más, en realidad, no ha pasado ningún día en que no lo haya hecho. Hacía tiempo que no me tomaba algo tan enserio, pero es que tampoco me ha sido fácil olvidarlo y sé que no seré capaz.
No es que me hicieras feliz, pero no me dabas razones para no hacerlo. Bueno sí, si me hacías feliz, radiantemente feliz, brillante, de colores.. ahora solo estoy destinada a esperar.
Sí, hablo de ti. Del verano, fábrica interminable de sonrisas y de historias agridulces pero tan bellas que no producen tristeza.
Chispas, chispas por todas partes. Infinitas, y gente saltando y cosas derritiéndose y descontrol. Y canciones que merece la pena escuchar, incluso bailar. Bebidas de colores y partes del cuerpo que se transforman en animales.
Sabores que se incrustan en la piel y olores que te perseguirán hasta el final de tu vida.
Tejados que se caen y otros que no se han caído nunca ,ángeles enmascarados y héroes que derriten el asfalto con sus capas. Verano , verano ,verano. quizás si más te digo antes llegas. Confío en que sí y es que por ti he perdido la cabeza.
Ni siquiera tengo amantes, confío en que volverás a buscarme, a mi inocencia, mi locura y a mí. Y los cuatro surcaremos los cielos.
Como en los buenos tiempos. Cuando las luciérnagas no dudaban en comerse las estrellas.

Míralo, se ha perdido, y me ha encontrado.

Algo le quedó claro a todas esas luciérnagas que se quedaron pegadas al cristal de la habitación.
Que nunca se fue, no se va y no se irá.
A veces mi mente se pasa de ilusa y optimista. Pero quizás este revoltijo de fuegos artificiales siempre tuvo razón.
Y quizás la única que rompió las promesas con sabor sal y arena es la que está aquí presente.
Porque él estuvo ahí siempre.
Con tejado o sin él.
Saboreando ese lunar con el que suele saldar sus deudas.
Estuvo, vigilante, quizás por encima de las nubes.
Releyendo mi mente cada vez que se paseaba sobre ese par de piernas infinitas que bien sabe reconocer.
Mientras, en la oscuridad, torturándome a miradas demasiado tiernas.
Quizás por eso aguanté tanto tiempo.
Porque, y él lo sabe, con ternura.. todo vale.

Realise.

y se enciende la chispa.
La que seguía viva entre tantos montonces de cenizas y de lágrimas de almohada a medianoche.
Algo decidió recorrer el espacio que quedaba y llegar , al final, al principio de todo.
Quizás me equivoco, como siempre.
Pero hay magia, de verdad.
Hay héroes, y ángeles que saltan.
Ángeles idiotas que se enamoran y héroes que buscan el amor verdadero, y veranos que se encuentran desubicados en pleno invierno.
Canciones con solera y cosas demasiado especiales para archivarlas en los documentos de un disco duro.
Como de costumbre, todos intentan entenderme, pero no pueden y me gusta que sea así.
Que estemos solos, bajo la luna y encharquemos las noches con más promesas, apuestas, recuerdos, y muchas pero muchas letras rosas.
Es posible. Claro que es posible.
Es probable tocar el cielo de nuevo, no es seguro. Ni siquiera casi seguro. Pero míralo, sí, a él, al chico del tejado, tan tierno, para mí, y es febrero.
Y no tenemos miedo a las nubes, nos sentimos cerca.

Sick lullaby.

Míralo, ahí está.
Abriéndote sus entrañas como ya lo habías hecho tu hace unas semanas.
Operación a corazón abierto.
Lo sientes muy cerca, cada vez más.
Poco a poco va dejando caer todo lo que puede.
Le cuesta. Así son las cosas. El chico del tejado no es cualquier oso de peluche, intenta no dejar muchas pistas por el camino, de no dejarse ver demasiado, lo justo.
Pero es adictivo, y le resulta difícil.
Le está cogiendo el truco.
Sí, a dejar las palabras rosas como están ,como me gustan.
Y a esas canciones en inglés que tanto odia.
A sonreír como solo él sabe, para mí, delante de quien sea.
Me he dado cuenta que no le gusta el invierno, que lo odia y que ahora mismo le gustaría huir a cualquier lugar.
Pero hasta bien entrada la primavera no puede subirse a los tejados.
A mí tampoco me gusta el invierno y de vez en cuando daría lo que fuera por huir. Pero no se lo he dicho, y dudo que lo haga.
No es el momento.
Él lo sabe.
Todavía hace mucho frío para pasar a las confesiones propias de magdalenas de chocolate.
Pero aunque haga frío, estamos en las mismas.
A metros de distancia y pensando en lo mismo.
Felices en silencio , nadie lo sabe.
Pero es tan perfecto, esto de sentirse a distancia.
Que no nos lo diremos nunca, sino se perdería la magia.
Y ahora mismo hay tanta magia, tantísima..
Que confío en que me escuche y que sí , que lo haga otra vez..
Eso de electrocutarme.

WTF.

Y lo quieres tanto.
Tantísimo que no sabes que es más importante.
Si su sonrisa, o la tuya.
Al final, la suya es más importante.
No porque valga por dos.
Sino porque brilla más, la suya siempre brilla más.

he cares

Al final del todo te das cuenta de que aquellas cosas en las que creías ciegamente eran verdad, que las creías por no perder la esperanza, por tener algo a lo que agarrarte cuando viene el vendaval.
Por guardar un poco de magia, por las películas románticas.
La cuestión es que confías en lo más profundo de cada poro de tu piel que es verdad, que no te equivocas, y que siente, igual que tú sientes.
Que todas esas casualidades, era demasiado casuales, demasiado especiales. Y que por predicar algo, el predicador predica. Yo digo lo que siento, confío en lo que siento.
No en lo poco que sé.
Pues sí, las certezas se amontonan, no sabemos de donde han salido, si de sueños, si de deseos,si de las estrellas o de mismas casualidades.Pero ahí están, no estorban.
Está claro, más que eso. Los héroes, no huyen, simplemente se esconden, y los héroes también tienen miedo.
Miedo a amar, miedo a la soledad, lo ocultan bajo miles de capas de colores bajo las que se escudan.
Pero hay gatos y gatos, y su rayo directo al corazón le delata, y yo que vivo en los sueños supe que debía hacer.
Yo no soy una heroína.
Pero quizás sea un ángel.
Una cosa sí, siempre consigo lo que quiero. Y él lo sabe.
Y le importa.

there.

Quizás volvamos a ampararnos bajo el mismo techo algún día.
Ahora que no hay nada que esconder tampoco tengo nada que mostrarte. Ya lo sabes todo, lo sientes, como yo ¿ verdad ?
Aún así no hay nada que hacer en este momento.
Creer, como siempre, atender tus miradas y saborear lo que queda de los recuerdos.
Sé que volverá, pero es invierno.
Y en invierno no ocurren esas cosas, las nubes acechan, los héroes ni siquiera salen de noche en días tan fríos como estos.
Míralo ahí está, sabe lo que estoy pensando, y está recordando el día en que llevaba esta misma ropa, lo veo, está en su cabeza.
Y piensa, mira como piensa en mí, se olvida de lo demás. Y lo sé.
Pero aun así, no deja de tener todo tan poco sentido.
Sabe que soy inocente, y que estaré aquí.
Y cuando vuelva a pedírmelo, a pedirme que confíe en él, se lo diré todo de nuevo, como de memoria, desde muy dentro.
Solo te digo que es mío, de la manera más incorpórea y especial posible, pero lo es, y lo fue antes que de cualquier par de pantalones de chándal andantes.
Juraría que no enciende sus luciérnagas tanto como podría.
Que las guarda para mí. Y que mis escalofríos son suyos.
Solo hay que hacer las cosas bien y creer que es posible.
Que la magia existe,noto como me atraviesa en cada instante.

martes, 8 de febrero de 2011

Momentos entrecomillados 11

" Pero tranquila "
" Es que ,báah, no puedo me pongo muy nerviosa, lo siento.. "
" No te preocupes, mira, vamos a dar una vuelta , tú y yo, y hablamos, ¿ vale ?"
" Es que yo... no sé .. hablar "
" No pasa nada, hablo yo por ti "
" Más te vale "

El día que decidí ,sí, eso..

Ahora mismo desearía contárselo todo. A quien sea.
Pero desde el principio. El principio del tooodo, el de la arena y los litros y litros de pintauñas. Como todos los días.
Aunque no me escuchen, contarlo de nuevo.
Para creérmelo un poquito más y olvidarlo un poco menos.
Es inevitable. ¿ Como quieres que no lo haga ?
Sí, tengo que contarlo, cantarla, soñarlo.
Si es que siempre hay algo, en cualquier esquina, en cualquier canción, alguna palabra, lo que sea, que me recuerda a cualquiera de esos detalles o esos momentos brillantes, dignos digníiiiisimos de cualquier película italiana o de lágrimas de alguna pastelosa descabellada. Los dueños de lo evidente se conmoverían con cada una de las cosas. Y para mí se va borrando todo poco a poco, pero en realidad, sigue ahí, igual que ayer, es imborrable, infinito,eterno, mío.
No puedo parar de pensarlo, y él lo sabe, antes de que se lo dijera, y todas esas cosas que no le he dicho también. Lo sabe todo. Sabe que sé que especial, y se cree ignorante, y aun así es extremadamente orgulloso.
Hoy ha sido la luna, de nuevo. Sin querer, estaba ahí, yo no le pedí que viniera, y me sonreía, pícara.Me decía algo que no conseguí entender.
Pero no me canso, de dibujarlo todo otra vez.
Mañana será otro día, otro día para recordar.
Para recordar porque yo quiero, porque aunque se empeñe en que no debería sigo ahí, porque yo decidí enamorarme de esa sonrisa.
Mañana querré contarlo todo de nuevo, de una manera distina, pero hacerlo. Aunque no me crean-
Lo que cuenta es mantenerlo vivo, el sueño, hasta poder tocarlo otra vez con las manos, porque cuando dejas de creer desaparece. Y si desaparece me queda un invierno muy muuuy largo, y muchas lunas por soportar.
No sé si podría. Lo haría. Y me volvería marrón. Y me daría igual.

domingo, 6 de febrero de 2011

Incluso más brillantes que la luna.

Definitivamente.
Las muñecas de porcelana nunca pierden a su soldadito de plomo, nunca.
Se pertenecen. Aunque pasen mil años. Y estén a miles de kilómetros de distancia.
Aunque se crucen y no se hablen. Se sienten, y lo repetiré siempre que haga falta, con sentirlo es suficiente. Más que eso.
Pasarán otoños e inviernos, grises, fríos y posiblemente vacíos.
Pero él no se irá nunca, nunca. Aparece siempre. Y el verano siempre llega.
No sé ni como. Los sueños se cumplen.
La magia existe, en todo en su esplendor.
Sin necesidad de que todo sea perfecto.
Más que derretida sobre esas baldosas de hormigón.
Pero sigues ahí, porque lo sabes, sabes que hay una chispa dentro de ti que solo tienes que encender, la luz, y dejar que brille, hasta que las mismas estrellas tengan envidia.
Mientras cruzamos el cielo, sin que nadie se entere.
Volverá, no sé ni como, ni cuando, ni por qué. Quizás me equivoco.
Pero voy a intentar hace las cosas bien, seguir adelante, no romper más promesas, arriesgarme, levantarme si caigo, y gastar tantos y tantos litros de pintauñas.

Mientras cruzas el cielo.

Mientras cruzas el cielo.

sábado, 5 de febrero de 2011

I like it when you..

Todos preocupados, incapaces de entender tu sonrisa.
y tú tan feliz.
Porque sabes que si no se ha dado cuenta todavía se dará muy pronto de lo que verdad le entiende, de lo que necesita, lo que echa de menos sin quererlo, de lo que no puede alejarse..
Que no olvida, porque aunque no lo vea, lo siente tan cerca que casi es capaz de tocarlo .
Tú tan feliz porque sabes todo lo que se cuece en esa mente de pompas de jabón, y que aunque no lo parezca a simple vista.
No podría ser mejor. No podría.

Héroes.

Me encanta hablar de héroes, aunque me repateen, suelo saber distinguirlos entre la multitud, y son ese tipo de personas que muchas veces pasan inadvertidas, que no dan más de sí porque no quieren, pero en realidad son eso de lo que muchos mequetrefes como yo dependemos, son héroes. Aveces ángeles.
Los dos aparecen,siempre aparecen, justamente en el momento antes de caer, o después de no poder más y arrastrarte para avanzar un par de acordes de la canción. Te salvan, se les da muy bien, lo hacen sin querer, pero lo hacen. Y de la forma más dulce
La diferencia de estos es que los ángeles se hacen, los héroes nacen.
Los ángeles suelen ser falsos héroes, unos auténticos gilipollas, idiotas, mentirosos compulsivos, pero tiernos a su manera y en el fondo especiales. Ser uno de ellos se hace, pero no cualquiera puede hacerlo, hay que estar hecho de cierta pasta.
Engañan, pueden parecer esas nubes de algodón con las que aspiramos a subir pero solo se aproximan a tres palmos del suelo.
Al final este busca otros ojos brillantes que derretir y se va, huye, salta por la ventana y te corta las alas. Aunque después siempre vuelvan. Yo sigo sin saber por qué , quizás interés, quizás destino, quizás casualidad, quizás cicatrices, quizás se fue para volver, quizás te echaba de menos o realmente no podia vivir sin ti.
Héroes. Principalmente están hecho de sueños, y si confias en la magia salen a flote, cualquier día te los encuentras frente a ti, sin saber que hacer y te derrites. Por ahí se empieza.
Empiezas sintiéndolo, si de verdad es uno de esos sueños materializados lo sientes rápidamente, de forma que yo no sé explicar. Desde ese momento tu locura va por el carril central y te pierde por caminos de tu mente que desconocías.
Muchas veces te vuelve lúcida, ingeniosa, brillante, hace que salga el sol , que te salgan las palabras, te dulcifica..
Sabrán seguir su guión perfectamente mientras tu sepas seguir el tuyo. Todo irá seguido de muchas casualidades inexplicablemente perfectas y un latido acelerado que no puedes parar. Las canciones brotan de debajo de las piedras y el simple hecho de ver un sueño de tu cabeza sobre el asfalto te hace suficiente feliz.
Por lo general, si lo deseas con fuerza y confías en la magia consigues subir a las nubes, un ratito, cuanto puedas, y poder gritar de alegría, y ver las farolas, y las noches sin luna y sus cabezas desde lo alto y todas esas cosas que siempre repito..
Después... después no sé, todo depende. Eso sí, si consigues que os una la locura, o la ternura, o un simple rayo de sol, no se irá nunca. Estará siempre ahí. De alguna manera u otra.
En alguno de esos lazos de fuerza irrompible e infinita.
Solo tienes que saber como hacerlo, y si no sabes no te preocupes, ellos son expertos en no soltarte.

De la misma materia que los sueños.

Casualidades, poder sentirlo y ternura.
Es lo que hace falta para saber si es de verdad.
Triple.
¿ Enamorarse de un sueño ?
Más que normal.
¿ y si te lo encuentras por la calle ?
Sí, al sueño del que te has enamorado perdidamente.
Entonces, ¿ qué haces ?
Sentirlo, ¿ no ?
Que remedio, la locura siempre es má fuerte.
Y los sueños, si los deseas de verdad, se cumplen.

Adoquines de arena

Aunque te escondas.
Sigues pegado, como un chicle, a la suela de mi zapato.
Enredado en el hilo de esa camisa púrpura que tanto te gustaba.
Y que hasta de lejos conseguías divisar.
La huella de tus dedos de plastilina está aun pintada en esas escaleras de mármol desgatadas en los recuerdos.
Y todas esas canciones en inglés, que decías que no te gustaban y que yo sabía que era porque te sentían tonto entre tanto ruido.
Tú sigues ahí, siempre, tras la esquina.
Con los ojos puestos en el único gato de ojos verdes capaz de derretirte.
Y el día que tú no sigas ahí, te seguiré yo.
En las rayas de tu camisa veraniega, en el olor a sal de tu espalda o en el camino que hace tu pelo.
Porque las luciérnagas siempre vuelven.
Te lo prometo.

Nubes que se huelen a tres palmos del suelo.

Aunque no estuviesemos aquí-
Sino muchísimo más lejos.
Lo importante, lo MÁS importante es sentir.
Sentir lo que sea, si sientes, todas esas deudas con su espalda y las veces que has agachado la cabeza sin saber que decir no importan.
No importará el hecho de saber si fuiste tú la que se escapó o él que decidió romper las promesas.
Tampoco si el sol congela un poco más el brillo de sus ojos.
No, si sientes, no eres ni persona, ni piensas , ni estás.
Solo sientes y es suficiente.
-*
- ¿ Dónde estás ?
+ Ahí contigo.
- No te veo, no puedes estar aquí.
+ Sí, justamente al lado tuya, encima de la cama, esa que ha guardado tu olor a sal y arena durante tantas noches.
- Pues yo no te veo.
+ ¿ Estás seguro ?
- Sí.
+ Si no me ves es porque no quieres. Porque yo estoy ahí y estaré siempre. Y aun así, aunque no me lo digas me sientes cerca, que bobo eres.
- Estás loca.
+ Y a ti te encanta.

viernes, 4 de febrero de 2011

Croissant y su mirada.

Cuando menos te lo esperas.
Es la única manera de no perder la magia cuando ya no sabes que hacer.
Como en cualquier noche sin luna encontrarte un luciérnaga solitaria a la deriva. Y seguirla y encontrarte.
Hay veces que puedes hacerlo todo bien, por los demás sin esperar sonrisas altruistas o casualidades de esas que te hacen soñar.
Simplemente esperas o mejor dicho, buscas el día en que parezca verano de nuevo, alguno de esos días brillantes que se quedan con tu olor de medianoche sobre la almohada.
Pero todo sigue cayendo, el cielo, las estrellas, y las nubes llegan y te bombardean a escupitajos desde cualquier rincón, francotiradores desconocidos que se ponen de acuerdo para desgastarte más todavía la poca esperanza que hay detrás del cristal.
Hacía tiempo que no tenían lugar sucesos así, de esos que se crean únicamente en los sueños y que después cuando se hacen realidad te iluminan por dentro, dando lugar a un torrente inmenso de palabras, llenas y otras vacías, descoloridas como sus vaqueros ,brillantes como sus ojos..
Pensaba que me equivocaba. De verdad que lo pensaba.
Pero lo hice, sin pensarlo, como en un sueño del que no quedarían huellas, algo impecable, limpio, sin trascendencia.
Y así fue. Como repetir algo que ya se sabía, porque lo sabía lo leyó durante tanto tiempo en mi mirada, en mi cada hueco de mi mente, en la forma de agachar la cabeza cuando no sabía que decir..
Hace tiempo que no sueño con tejados, más bien porque no veo salida a ningún sueño, se estancan o se repiten.
No pasa nada.
Pero siempre, cuando crees que los muros son demasiado altos y que no hay nadie para ayudarte a saltar un par de metros del suelo, ocurre. Aquello que ni soñabas de lo ínfimo y a la vez imposible que resultaba.
Entonces ahí estás tú, sin pensar apenas, sin sentir nada, sin esperarlo, bajo la luz de las famosas farolas naranjas.
Y no sé ni como, a lo que yo le había dado forma en mi cabeza aparece veloz como un sueño justo a mi lado.
Formulando cuatro letras ensayadas , preparadas, mostrando la seguridad que hacía tanto tiempo que buscaba y yo le había dado.
Increiblemente incorpóreo. Con su camisa en la que estaban cosidos más de un par de semanas de recuerdos con olor a sal y arena, esos luciérnagas que no me abandonarán y que vuelven SIEMPRE, bajo la luz neonizada de las farolas naranjas iluminando por completo cada poro de su piel, y su sonrisa pícara, enorme, perfecta, MÍA. Por un momento pensé que era verano, por otro que era feliz, muy feliz porque había encontrado un instante, solo un instante de paz en lo que yo quería.
Porque me podrá gustar mucho un par de nubes rosas sobre el horizonte, los suricatos, las nutrias, las sonrisas y un buen par de luciérnagas, los chicos en moto y los croissant de nocilla para desayunar, pero nada tan excitante y tierno como pasear por su mente, incomparable, mis pisadas están ahí, arrastrando el tiempo y él me deja las puertas abiertas, por si quiero volver alguna vez.
Ya lo escribí una vez, pero las certezas son así.
A pocos metros, y respirando el mismo aire.
Sus cinco sentidos puestos en una sola cosa de nuevo.
Su rayo azul directo, directísimo al corazón como solo él sabe.
A pocos metros y dos corazones latiendo, pensando lo mismo, tocándose dos corrientes de fuerza irrompible e infinita.
Inentendible, pero perfecto.
Sueños, son sueños.
Y hay que cuidarlos, porque son parte de nosotros mismos.
Y piensa, aunque no lo diga nunca, piensa en mí aunque aveces no quiera. Lo hace, de la forma más tierna y dulce que se podría hacer. De una manera diferente. Pero lo hace.
Y a mí me encanta.