Quizás volvamos a ampararnos bajo el mismo techo algún día.
Ahora que no hay nada que esconder tampoco tengo nada que mostrarte. Ya lo sabes todo, lo sientes, como yo ¿ verdad ?
Aún así no hay nada que hacer en este momento.
Creer, como siempre, atender tus miradas y saborear lo que queda de los recuerdos.
Sé que volverá, pero es invierno.
Y en invierno no ocurren esas cosas, las nubes acechan, los héroes ni siquiera salen de noche en días tan fríos como estos.
Míralo ahí está, sabe lo que estoy pensando, y está recordando el día en que llevaba esta misma ropa, lo veo, está en su cabeza.
Y piensa, mira como piensa en mí, se olvida de lo demás. Y lo sé.
Pero aun así, no deja de tener todo tan poco sentido.
Sabe que soy inocente, y que estaré aquí.
Y cuando vuelva a pedírmelo, a pedirme que confíe en él, se lo diré todo de nuevo, como de memoria, desde muy dentro.
Solo te digo que es mío, de la manera más incorpórea y especial posible, pero lo es, y lo fue antes que de cualquier par de pantalones de chándal andantes.
Juraría que no enciende sus luciérnagas tanto como podría.
Que las guarda para mí. Y que mis escalofríos son suyos.
Solo hay que hacer las cosas bien y creer que es posible.
Que la magia existe,noto como me atraviesa en cada instante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario