Te haré caso.
Porque si me lo dices, así, tan serio.
Capaz de derretirme sin estar presente.
No tengo más remedio.
Te admiro desde lejos, atendiendo a tus llamadas silenciosas.
Como si fuese capaz de acallarlas.
Te querré siempre, te lo prometo.
Porque a los sueños hay que quererlos.
Mientras tanto no tengo miedo de que te vayas, sé que no serías capaz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario