¿ Ves todo eso ? Es nuestro, para siempre

¿ Ves todo eso ? Es nuestro, para siempre

jueves, 18 de noviembre de 2010

24 problemas 50 circunstancias.

Olvidé decir que todo aquello pasó un domingo. Solo los Domingos brilla un sol como ese. Pensé que se sobreentendía. La cosa es que era Lunes, y la cabeza de Madda era un revoltijo de cosas que no tenían sentido alguno, no sabía nada y eso era lo que hacía todo tan especial, no quería ilusionarse, ni joderlo todo. Solo quería vivir. Sabía lo que no debía hacer, no se lo contaría a nadie. Todos sabemos que pasa cuando un sueño se cuenta, lo mismo que cuando se deja una historia sin final, es como dar el último paso hacia el precipicio.
Las clases pasaron rodadas, una tras otra, casi no se dio ni cuenta, salió corriendo de clases.
Ya ni atendió a la oleada de gente que pasaba a su lado a las dos de la tarde, la millonada de chicos guapos por conocer. Solo quería llegar a casa para recordarse que no estaba soñando, que no estaba volviéndose loca, por muy difícil que fuera.
Abrió los enormes armatostes de madera, dios mío, ahí estaba , ¿ pintando la pared ?, bien , perfecto, habría gritado ,pero tenía que adoptar esa pose superficial suya de que todo le resbala, y con todos los sentimientos que la estaban atacando era bien complicado.
Se subió encima de la mesa que estaba enfrente de su ventana, y se apoyó en el borde, lo miraba ,esperaba que él mirase, pues no podía gritar sus padres estaban ahí. Que pensarían, su ejemplo de hija modelo se echaría a perder y no era plan. Pero él no miró. Allí estuvo ella esperando , una media hora a que mirase, a que girase su cuerpo, pero nada. Y se fue, su día perfecto se fue a dar un vuelta, lejos. Confiaba en el comodín del público, que ese ángel invisible la salvara de nuevo. Siempre lo hacía.
Pero pasaron las horas, y él se fue, y ella se fue abandonando, dejando de creer en todo eso en lo que confiaba y la luna vino a verla y se hizo de noche, salieron a flote las farolas naranjas, y el sueño la inundó de deseos por cumplir. La esperanza también se fue.
Pero era de noche, y de noche pasan todas esas cosas que nunca pasarían de día.
Serían las 12 de la noche, ya no quedaban más almas por desgarrar.
Clac.
Clac.
Piedras en la ventana. Un clásico.



No hay comentarios:

Publicar un comentario