Se acabó la magia.
No hay, se perdió, se la llevaron o incluso es posible que se fuese por su propio pie, cansada ya de tanto no saber.
Sé que ninguna de las miles canciones que tengo guardadas no servirán para llenar niguno de esos huecos.
De todas maneras ya no nos servía de nada.
Los héroes se habían ido un montón de veces antes.
Y yo siempre he podido sola contra todo.
Pero es que además esta vez no estoy sola.
Es más, por mucho que lo intentase no podría sentirme sola.
Aunque no volviese a salir el sol.
Este blog se compone sobre todo por sueños.Con esto no trato nada más aparte de eso.De seguir soñando. Aquí escribiré pensamientos, deseos, momentos, formas de ver las cosas de una forma un tanto figurada, pero real. Porque ¿ qué es la vida ? Solo es un sueño
¿ Ves todo eso ? Es nuestro, para siempre
domingo, 6 de marzo de 2011
viernes, 18 de febrero de 2011
Goodbye lovers.
Cualquier tarde de otoño es buena para escribir o para soñar que es casi lo mismo.
En esos tiempos de aguas encharcadas no hay lugar para el amor, lo sabemos bien,a estas alturas ni nos ilusionamos con ello.
Pero nos conformamos con cualquier película que nos haga llorar, su cielo color melocotón, las hojas secas que nos delatan al caminar, la brisa mañanera o una nueva razón para no salir por la mañana de la cama.
Lo que ocurre es que no es otoño. Así que las desilusiones propias de la época se quedan bajo el tren de los vientos huracanados para volver cuando levantas la vista y ves que no es verano.
Te echo de menos, como al que más, en realidad, no ha pasado ningún día en que no lo haya hecho. Hacía tiempo que no me tomaba algo tan enserio, pero es que tampoco me ha sido fácil olvidarlo y sé que no seré capaz.
No es que me hicieras feliz, pero no me dabas razones para no hacerlo. Bueno sí, si me hacías feliz, radiantemente feliz, brillante, de colores.. ahora solo estoy destinada a esperar.
Sí, hablo de ti. Del verano, fábrica interminable de sonrisas y de historias agridulces pero tan bellas que no producen tristeza.
Chispas, chispas por todas partes. Infinitas, y gente saltando y cosas derritiéndose y descontrol. Y canciones que merece la pena escuchar, incluso bailar. Bebidas de colores y partes del cuerpo que se transforman en animales.
Sabores que se incrustan en la piel y olores que te perseguirán hasta el final de tu vida.
Tejados que se caen y otros que no se han caído nunca ,ángeles enmascarados y héroes que derriten el asfalto con sus capas. Verano , verano ,verano. quizás si más te digo antes llegas. Confío en que sí y es que por ti he perdido la cabeza.
Ni siquiera tengo amantes, confío en que volverás a buscarme, a mi inocencia, mi locura y a mí. Y los cuatro surcaremos los cielos.
Como en los buenos tiempos. Cuando las luciérnagas no dudaban en comerse las estrellas.
En esos tiempos de aguas encharcadas no hay lugar para el amor, lo sabemos bien,a estas alturas ni nos ilusionamos con ello.
Pero nos conformamos con cualquier película que nos haga llorar, su cielo color melocotón, las hojas secas que nos delatan al caminar, la brisa mañanera o una nueva razón para no salir por la mañana de la cama.
Lo que ocurre es que no es otoño. Así que las desilusiones propias de la época se quedan bajo el tren de los vientos huracanados para volver cuando levantas la vista y ves que no es verano.
Te echo de menos, como al que más, en realidad, no ha pasado ningún día en que no lo haya hecho. Hacía tiempo que no me tomaba algo tan enserio, pero es que tampoco me ha sido fácil olvidarlo y sé que no seré capaz.
No es que me hicieras feliz, pero no me dabas razones para no hacerlo. Bueno sí, si me hacías feliz, radiantemente feliz, brillante, de colores.. ahora solo estoy destinada a esperar.
Sí, hablo de ti. Del verano, fábrica interminable de sonrisas y de historias agridulces pero tan bellas que no producen tristeza.
Chispas, chispas por todas partes. Infinitas, y gente saltando y cosas derritiéndose y descontrol. Y canciones que merece la pena escuchar, incluso bailar. Bebidas de colores y partes del cuerpo que se transforman en animales.
Sabores que se incrustan en la piel y olores que te perseguirán hasta el final de tu vida.
Tejados que se caen y otros que no se han caído nunca ,ángeles enmascarados y héroes que derriten el asfalto con sus capas. Verano , verano ,verano. quizás si más te digo antes llegas. Confío en que sí y es que por ti he perdido la cabeza.
Ni siquiera tengo amantes, confío en que volverás a buscarme, a mi inocencia, mi locura y a mí. Y los cuatro surcaremos los cielos.
Como en los buenos tiempos. Cuando las luciérnagas no dudaban en comerse las estrellas.
Míralo, se ha perdido, y me ha encontrado.
Algo le quedó claro a todas esas luciérnagas que se quedaron pegadas al cristal de la habitación.
Que nunca se fue, no se va y no se irá.
A veces mi mente se pasa de ilusa y optimista. Pero quizás este revoltijo de fuegos artificiales siempre tuvo razón.
Y quizás la única que rompió las promesas con sabor sal y arena es la que está aquí presente.
Porque él estuvo ahí siempre.
Con tejado o sin él.
Saboreando ese lunar con el que suele saldar sus deudas.
Estuvo, vigilante, quizás por encima de las nubes.
Releyendo mi mente cada vez que se paseaba sobre ese par de piernas infinitas que bien sabe reconocer.
Mientras, en la oscuridad, torturándome a miradas demasiado tiernas.
Quizás por eso aguanté tanto tiempo.
Porque, y él lo sabe, con ternura.. todo vale.
Que nunca se fue, no se va y no se irá.
A veces mi mente se pasa de ilusa y optimista. Pero quizás este revoltijo de fuegos artificiales siempre tuvo razón.
Y quizás la única que rompió las promesas con sabor sal y arena es la que está aquí presente.
Porque él estuvo ahí siempre.
Con tejado o sin él.
Saboreando ese lunar con el que suele saldar sus deudas.
Estuvo, vigilante, quizás por encima de las nubes.
Releyendo mi mente cada vez que se paseaba sobre ese par de piernas infinitas que bien sabe reconocer.
Mientras, en la oscuridad, torturándome a miradas demasiado tiernas.
Quizás por eso aguanté tanto tiempo.
Porque, y él lo sabe, con ternura.. todo vale.
Realise.
y se enciende la chispa.
La que seguía viva entre tantos montonces de cenizas y de lágrimas de almohada a medianoche.
Algo decidió recorrer el espacio que quedaba y llegar , al final, al principio de todo.
Quizás me equivoco, como siempre.
Pero hay magia, de verdad.
Hay héroes, y ángeles que saltan.
Ángeles idiotas que se enamoran y héroes que buscan el amor verdadero, y veranos que se encuentran desubicados en pleno invierno.
Canciones con solera y cosas demasiado especiales para archivarlas en los documentos de un disco duro.
Como de costumbre, todos intentan entenderme, pero no pueden y me gusta que sea así.
Que estemos solos, bajo la luna y encharquemos las noches con más promesas, apuestas, recuerdos, y muchas pero muchas letras rosas.
Es posible. Claro que es posible.
Es probable tocar el cielo de nuevo, no es seguro. Ni siquiera casi seguro. Pero míralo, sí, a él, al chico del tejado, tan tierno, para mí, y es febrero.
Y no tenemos miedo a las nubes, nos sentimos cerca.
La que seguía viva entre tantos montonces de cenizas y de lágrimas de almohada a medianoche.
Algo decidió recorrer el espacio que quedaba y llegar , al final, al principio de todo.
Quizás me equivoco, como siempre.
Pero hay magia, de verdad.
Hay héroes, y ángeles que saltan.
Ángeles idiotas que se enamoran y héroes que buscan el amor verdadero, y veranos que se encuentran desubicados en pleno invierno.
Canciones con solera y cosas demasiado especiales para archivarlas en los documentos de un disco duro.
Como de costumbre, todos intentan entenderme, pero no pueden y me gusta que sea así.
Que estemos solos, bajo la luna y encharquemos las noches con más promesas, apuestas, recuerdos, y muchas pero muchas letras rosas.
Es posible. Claro que es posible.
Es probable tocar el cielo de nuevo, no es seguro. Ni siquiera casi seguro. Pero míralo, sí, a él, al chico del tejado, tan tierno, para mí, y es febrero.
Y no tenemos miedo a las nubes, nos sentimos cerca.
Sick lullaby.
Míralo, ahí está.
Abriéndote sus entrañas como ya lo habías hecho tu hace unas semanas.
Operación a corazón abierto.
Lo sientes muy cerca, cada vez más.
Poco a poco va dejando caer todo lo que puede.
Le cuesta. Así son las cosas. El chico del tejado no es cualquier oso de peluche, intenta no dejar muchas pistas por el camino, de no dejarse ver demasiado, lo justo.
Pero es adictivo, y le resulta difícil.
Le está cogiendo el truco.
Sí, a dejar las palabras rosas como están ,como me gustan.
Y a esas canciones en inglés que tanto odia.
A sonreír como solo él sabe, para mí, delante de quien sea.
Me he dado cuenta que no le gusta el invierno, que lo odia y que ahora mismo le gustaría huir a cualquier lugar.
Pero hasta bien entrada la primavera no puede subirse a los tejados.
A mí tampoco me gusta el invierno y de vez en cuando daría lo que fuera por huir. Pero no se lo he dicho, y dudo que lo haga.
No es el momento.
Él lo sabe.
Todavía hace mucho frío para pasar a las confesiones propias de magdalenas de chocolate.
Pero aunque haga frío, estamos en las mismas.
A metros de distancia y pensando en lo mismo.
Felices en silencio , nadie lo sabe.
Pero es tan perfecto, esto de sentirse a distancia.
Que no nos lo diremos nunca, sino se perdería la magia.
Y ahora mismo hay tanta magia, tantísima..
Que confío en que me escuche y que sí , que lo haga otra vez..
Eso de electrocutarme.
Abriéndote sus entrañas como ya lo habías hecho tu hace unas semanas.
Operación a corazón abierto.
Lo sientes muy cerca, cada vez más.
Poco a poco va dejando caer todo lo que puede.
Le cuesta. Así son las cosas. El chico del tejado no es cualquier oso de peluche, intenta no dejar muchas pistas por el camino, de no dejarse ver demasiado, lo justo.
Pero es adictivo, y le resulta difícil.
Le está cogiendo el truco.
Sí, a dejar las palabras rosas como están ,como me gustan.
Y a esas canciones en inglés que tanto odia.
A sonreír como solo él sabe, para mí, delante de quien sea.
Me he dado cuenta que no le gusta el invierno, que lo odia y que ahora mismo le gustaría huir a cualquier lugar.
Pero hasta bien entrada la primavera no puede subirse a los tejados.
A mí tampoco me gusta el invierno y de vez en cuando daría lo que fuera por huir. Pero no se lo he dicho, y dudo que lo haga.
No es el momento.
Él lo sabe.
Todavía hace mucho frío para pasar a las confesiones propias de magdalenas de chocolate.
Pero aunque haga frío, estamos en las mismas.
A metros de distancia y pensando en lo mismo.
Felices en silencio , nadie lo sabe.
Pero es tan perfecto, esto de sentirse a distancia.
Que no nos lo diremos nunca, sino se perdería la magia.
Y ahora mismo hay tanta magia, tantísima..
Que confío en que me escuche y que sí , que lo haga otra vez..
Eso de electrocutarme.
WTF.
Y lo quieres tanto.
Tantísimo que no sabes que es más importante.
Si su sonrisa, o la tuya.
Al final, la suya es más importante.
No porque valga por dos.
Sino porque brilla más, la suya siempre brilla más.
Tantísimo que no sabes que es más importante.
Si su sonrisa, o la tuya.
Al final, la suya es más importante.
No porque valga por dos.
Sino porque brilla más, la suya siempre brilla más.
he cares
Al final del todo te das cuenta de que aquellas cosas en las que creías ciegamente eran verdad, que las creías por no perder la esperanza, por tener algo a lo que agarrarte cuando viene el vendaval.
Por guardar un poco de magia, por las películas románticas.
La cuestión es que confías en lo más profundo de cada poro de tu piel que es verdad, que no te equivocas, y que siente, igual que tú sientes.
Que todas esas casualidades, era demasiado casuales, demasiado especiales. Y que por predicar algo, el predicador predica. Yo digo lo que siento, confío en lo que siento.
No en lo poco que sé.
Pues sí, las certezas se amontonan, no sabemos de donde han salido, si de sueños, si de deseos,si de las estrellas o de mismas casualidades.Pero ahí están, no estorban.
Está claro, más que eso. Los héroes, no huyen, simplemente se esconden, y los héroes también tienen miedo.
Miedo a amar, miedo a la soledad, lo ocultan bajo miles de capas de colores bajo las que se escudan.
Pero hay gatos y gatos, y su rayo directo al corazón le delata, y yo que vivo en los sueños supe que debía hacer.
Yo no soy una heroína.
Pero quizás sea un ángel.
Una cosa sí, siempre consigo lo que quiero. Y él lo sabe.
Y le importa.
Por guardar un poco de magia, por las películas románticas.
La cuestión es que confías en lo más profundo de cada poro de tu piel que es verdad, que no te equivocas, y que siente, igual que tú sientes.
Que todas esas casualidades, era demasiado casuales, demasiado especiales. Y que por predicar algo, el predicador predica. Yo digo lo que siento, confío en lo que siento.
No en lo poco que sé.
Pues sí, las certezas se amontonan, no sabemos de donde han salido, si de sueños, si de deseos,si de las estrellas o de mismas casualidades.Pero ahí están, no estorban.
Está claro, más que eso. Los héroes, no huyen, simplemente se esconden, y los héroes también tienen miedo.
Miedo a amar, miedo a la soledad, lo ocultan bajo miles de capas de colores bajo las que se escudan.
Pero hay gatos y gatos, y su rayo directo al corazón le delata, y yo que vivo en los sueños supe que debía hacer.
Yo no soy una heroína.
Pero quizás sea un ángel.
Una cosa sí, siempre consigo lo que quiero. Y él lo sabe.
Y le importa.
there.
Quizás volvamos a ampararnos bajo el mismo techo algún día.
Ahora que no hay nada que esconder tampoco tengo nada que mostrarte. Ya lo sabes todo, lo sientes, como yo ¿ verdad ?
Aún así no hay nada que hacer en este momento.
Creer, como siempre, atender tus miradas y saborear lo que queda de los recuerdos.
Sé que volverá, pero es invierno.
Y en invierno no ocurren esas cosas, las nubes acechan, los héroes ni siquiera salen de noche en días tan fríos como estos.
Míralo ahí está, sabe lo que estoy pensando, y está recordando el día en que llevaba esta misma ropa, lo veo, está en su cabeza.
Y piensa, mira como piensa en mí, se olvida de lo demás. Y lo sé.
Pero aun así, no deja de tener todo tan poco sentido.
Sabe que soy inocente, y que estaré aquí.
Y cuando vuelva a pedírmelo, a pedirme que confíe en él, se lo diré todo de nuevo, como de memoria, desde muy dentro.
Solo te digo que es mío, de la manera más incorpórea y especial posible, pero lo es, y lo fue antes que de cualquier par de pantalones de chándal andantes.
Juraría que no enciende sus luciérnagas tanto como podría.
Que las guarda para mí. Y que mis escalofríos son suyos.
Solo hay que hacer las cosas bien y creer que es posible.
Que la magia existe,noto como me atraviesa en cada instante.
Ahora que no hay nada que esconder tampoco tengo nada que mostrarte. Ya lo sabes todo, lo sientes, como yo ¿ verdad ?
Aún así no hay nada que hacer en este momento.
Creer, como siempre, atender tus miradas y saborear lo que queda de los recuerdos.
Sé que volverá, pero es invierno.
Y en invierno no ocurren esas cosas, las nubes acechan, los héroes ni siquiera salen de noche en días tan fríos como estos.
Míralo ahí está, sabe lo que estoy pensando, y está recordando el día en que llevaba esta misma ropa, lo veo, está en su cabeza.
Y piensa, mira como piensa en mí, se olvida de lo demás. Y lo sé.
Pero aun así, no deja de tener todo tan poco sentido.
Sabe que soy inocente, y que estaré aquí.
Y cuando vuelva a pedírmelo, a pedirme que confíe en él, se lo diré todo de nuevo, como de memoria, desde muy dentro.
Solo te digo que es mío, de la manera más incorpórea y especial posible, pero lo es, y lo fue antes que de cualquier par de pantalones de chándal andantes.
Juraría que no enciende sus luciérnagas tanto como podría.
Que las guarda para mí. Y que mis escalofríos son suyos.
Solo hay que hacer las cosas bien y creer que es posible.
Que la magia existe,noto como me atraviesa en cada instante.
martes, 8 de febrero de 2011
Momentos entrecomillados 11
" Pero tranquila "
" Es que ,báah, no puedo me pongo muy nerviosa, lo siento.. "
" No te preocupes, mira, vamos a dar una vuelta , tú y yo, y hablamos, ¿ vale ?"
" Es que yo... no sé .. hablar "
" No pasa nada, hablo yo por ti "
" Más te vale "
" Es que ,báah, no puedo me pongo muy nerviosa, lo siento.. "
" No te preocupes, mira, vamos a dar una vuelta , tú y yo, y hablamos, ¿ vale ?"
" Es que yo... no sé .. hablar "
" No pasa nada, hablo yo por ti "
" Más te vale "
El día que decidí ,sí, eso..
Ahora mismo desearía contárselo todo. A quien sea.
Pero desde el principio. El principio del tooodo, el de la arena y los litros y litros de pintauñas. Como todos los días.
Aunque no me escuchen, contarlo de nuevo.
Para creérmelo un poquito más y olvidarlo un poco menos.
Es inevitable. ¿ Como quieres que no lo haga ?
Sí, tengo que contarlo, cantarla, soñarlo.
Si es que siempre hay algo, en cualquier esquina, en cualquier canción, alguna palabra, lo que sea, que me recuerda a cualquiera de esos detalles o esos momentos brillantes, dignos digníiiiisimos de cualquier película italiana o de lágrimas de alguna pastelosa descabellada. Los dueños de lo evidente se conmoverían con cada una de las cosas. Y para mí se va borrando todo poco a poco, pero en realidad, sigue ahí, igual que ayer, es imborrable, infinito,eterno, mío.
No puedo parar de pensarlo, y él lo sabe, antes de que se lo dijera, y todas esas cosas que no le he dicho también. Lo sabe todo. Sabe que sé que especial, y se cree ignorante, y aun así es extremadamente orgulloso.
Hoy ha sido la luna, de nuevo. Sin querer, estaba ahí, yo no le pedí que viniera, y me sonreía, pícara.Me decía algo que no conseguí entender.
Pero no me canso, de dibujarlo todo otra vez.
Mañana será otro día, otro día para recordar.
Para recordar porque yo quiero, porque aunque se empeñe en que no debería sigo ahí, porque yo decidí enamorarme de esa sonrisa.
Mañana querré contarlo todo de nuevo, de una manera distina, pero hacerlo. Aunque no me crean-
Lo que cuenta es mantenerlo vivo, el sueño, hasta poder tocarlo otra vez con las manos, porque cuando dejas de creer desaparece. Y si desaparece me queda un invierno muy muuuy largo, y muchas lunas por soportar.
No sé si podría. Lo haría. Y me volvería marrón. Y me daría igual.
Pero desde el principio. El principio del tooodo, el de la arena y los litros y litros de pintauñas. Como todos los días.
Aunque no me escuchen, contarlo de nuevo.
Para creérmelo un poquito más y olvidarlo un poco menos.
Es inevitable. ¿ Como quieres que no lo haga ?
Sí, tengo que contarlo, cantarla, soñarlo.
Si es que siempre hay algo, en cualquier esquina, en cualquier canción, alguna palabra, lo que sea, que me recuerda a cualquiera de esos detalles o esos momentos brillantes, dignos digníiiiisimos de cualquier película italiana o de lágrimas de alguna pastelosa descabellada. Los dueños de lo evidente se conmoverían con cada una de las cosas. Y para mí se va borrando todo poco a poco, pero en realidad, sigue ahí, igual que ayer, es imborrable, infinito,eterno, mío.
No puedo parar de pensarlo, y él lo sabe, antes de que se lo dijera, y todas esas cosas que no le he dicho también. Lo sabe todo. Sabe que sé que especial, y se cree ignorante, y aun así es extremadamente orgulloso.
Hoy ha sido la luna, de nuevo. Sin querer, estaba ahí, yo no le pedí que viniera, y me sonreía, pícara.Me decía algo que no conseguí entender.
Pero no me canso, de dibujarlo todo otra vez.
Mañana será otro día, otro día para recordar.
Para recordar porque yo quiero, porque aunque se empeñe en que no debería sigo ahí, porque yo decidí enamorarme de esa sonrisa.
Mañana querré contarlo todo de nuevo, de una manera distina, pero hacerlo. Aunque no me crean-
Lo que cuenta es mantenerlo vivo, el sueño, hasta poder tocarlo otra vez con las manos, porque cuando dejas de creer desaparece. Y si desaparece me queda un invierno muy muuuy largo, y muchas lunas por soportar.
No sé si podría. Lo haría. Y me volvería marrón. Y me daría igual.
domingo, 6 de febrero de 2011
Incluso más brillantes que la luna.
Definitivamente.
Las muñecas de porcelana nunca pierden a su soldadito de plomo, nunca.
Se pertenecen. Aunque pasen mil años. Y estén a miles de kilómetros de distancia.
Aunque se crucen y no se hablen. Se sienten, y lo repetiré siempre que haga falta, con sentirlo es suficiente. Más que eso.
Pasarán otoños e inviernos, grises, fríos y posiblemente vacíos.
Pero él no se irá nunca, nunca. Aparece siempre. Y el verano siempre llega.
No sé ni como. Los sueños se cumplen.
La magia existe, en todo en su esplendor.
Sin necesidad de que todo sea perfecto.
Más que derretida sobre esas baldosas de hormigón.
Pero sigues ahí, porque lo sabes, sabes que hay una chispa dentro de ti que solo tienes que encender, la luz, y dejar que brille, hasta que las mismas estrellas tengan envidia.
Mientras cruzamos el cielo, sin que nadie se entere.
Volverá, no sé ni como, ni cuando, ni por qué. Quizás me equivoco.
Pero voy a intentar hace las cosas bien, seguir adelante, no romper más promesas, arriesgarme, levantarme si caigo, y gastar tantos y tantos litros de pintauñas.
Las muñecas de porcelana nunca pierden a su soldadito de plomo, nunca.
Se pertenecen. Aunque pasen mil años. Y estén a miles de kilómetros de distancia.
Aunque se crucen y no se hablen. Se sienten, y lo repetiré siempre que haga falta, con sentirlo es suficiente. Más que eso.
Pasarán otoños e inviernos, grises, fríos y posiblemente vacíos.
Pero él no se irá nunca, nunca. Aparece siempre. Y el verano siempre llega.
No sé ni como. Los sueños se cumplen.
La magia existe, en todo en su esplendor.
Sin necesidad de que todo sea perfecto.
Más que derretida sobre esas baldosas de hormigón.
Pero sigues ahí, porque lo sabes, sabes que hay una chispa dentro de ti que solo tienes que encender, la luz, y dejar que brille, hasta que las mismas estrellas tengan envidia.
Mientras cruzamos el cielo, sin que nadie se entere.
Volverá, no sé ni como, ni cuando, ni por qué. Quizás me equivoco.
Pero voy a intentar hace las cosas bien, seguir adelante, no romper más promesas, arriesgarme, levantarme si caigo, y gastar tantos y tantos litros de pintauñas.
sábado, 5 de febrero de 2011
I like it when you..
Todos preocupados, incapaces de entender tu sonrisa.
y tú tan feliz.
Porque sabes que si no se ha dado cuenta todavía se dará muy pronto de lo que verdad le entiende, de lo que necesita, lo que echa de menos sin quererlo, de lo que no puede alejarse..
Que no olvida, porque aunque no lo vea, lo siente tan cerca que casi es capaz de tocarlo .
Tú tan feliz porque sabes todo lo que se cuece en esa mente de pompas de jabón, y que aunque no lo parezca a simple vista.
No podría ser mejor. No podría.
y tú tan feliz.
Porque sabes que si no se ha dado cuenta todavía se dará muy pronto de lo que verdad le entiende, de lo que necesita, lo que echa de menos sin quererlo, de lo que no puede alejarse..
Que no olvida, porque aunque no lo vea, lo siente tan cerca que casi es capaz de tocarlo .
Tú tan feliz porque sabes todo lo que se cuece en esa mente de pompas de jabón, y que aunque no lo parezca a simple vista.
No podría ser mejor. No podría.
Héroes.
Me encanta hablar de héroes, aunque me repateen, suelo saber distinguirlos entre la multitud, y son ese tipo de personas que muchas veces pasan inadvertidas, que no dan más de sí porque no quieren, pero en realidad son eso de lo que muchos mequetrefes como yo dependemos, son héroes. Aveces ángeles.
Los dos aparecen,siempre aparecen, justamente en el momento antes de caer, o después de no poder más y arrastrarte para avanzar un par de acordes de la canción. Te salvan, se les da muy bien, lo hacen sin querer, pero lo hacen. Y de la forma más dulce
La diferencia de estos es que los ángeles se hacen, los héroes nacen.
Los ángeles suelen ser falsos héroes, unos auténticos gilipollas, idiotas, mentirosos compulsivos, pero tiernos a su manera y en el fondo especiales. Ser uno de ellos se hace, pero no cualquiera puede hacerlo, hay que estar hecho de cierta pasta.
Engañan, pueden parecer esas nubes de algodón con las que aspiramos a subir pero solo se aproximan a tres palmos del suelo.
Al final este busca otros ojos brillantes que derretir y se va, huye, salta por la ventana y te corta las alas. Aunque después siempre vuelvan. Yo sigo sin saber por qué , quizás interés, quizás destino, quizás casualidad, quizás cicatrices, quizás se fue para volver, quizás te echaba de menos o realmente no podia vivir sin ti.
Héroes. Principalmente están hecho de sueños, y si confias en la magia salen a flote, cualquier día te los encuentras frente a ti, sin saber que hacer y te derrites. Por ahí se empieza.
Empiezas sintiéndolo, si de verdad es uno de esos sueños materializados lo sientes rápidamente, de forma que yo no sé explicar. Desde ese momento tu locura va por el carril central y te pierde por caminos de tu mente que desconocías.
Muchas veces te vuelve lúcida, ingeniosa, brillante, hace que salga el sol , que te salgan las palabras, te dulcifica..
Sabrán seguir su guión perfectamente mientras tu sepas seguir el tuyo. Todo irá seguido de muchas casualidades inexplicablemente perfectas y un latido acelerado que no puedes parar. Las canciones brotan de debajo de las piedras y el simple hecho de ver un sueño de tu cabeza sobre el asfalto te hace suficiente feliz.
Por lo general, si lo deseas con fuerza y confías en la magia consigues subir a las nubes, un ratito, cuanto puedas, y poder gritar de alegría, y ver las farolas, y las noches sin luna y sus cabezas desde lo alto y todas esas cosas que siempre repito..
Después... después no sé, todo depende. Eso sí, si consigues que os una la locura, o la ternura, o un simple rayo de sol, no se irá nunca. Estará siempre ahí. De alguna manera u otra.
En alguno de esos lazos de fuerza irrompible e infinita.
Solo tienes que saber como hacerlo, y si no sabes no te preocupes, ellos son expertos en no soltarte.
Los dos aparecen,siempre aparecen, justamente en el momento antes de caer, o después de no poder más y arrastrarte para avanzar un par de acordes de la canción. Te salvan, se les da muy bien, lo hacen sin querer, pero lo hacen. Y de la forma más dulce
La diferencia de estos es que los ángeles se hacen, los héroes nacen.
Los ángeles suelen ser falsos héroes, unos auténticos gilipollas, idiotas, mentirosos compulsivos, pero tiernos a su manera y en el fondo especiales. Ser uno de ellos se hace, pero no cualquiera puede hacerlo, hay que estar hecho de cierta pasta.
Engañan, pueden parecer esas nubes de algodón con las que aspiramos a subir pero solo se aproximan a tres palmos del suelo.
Al final este busca otros ojos brillantes que derretir y se va, huye, salta por la ventana y te corta las alas. Aunque después siempre vuelvan. Yo sigo sin saber por qué , quizás interés, quizás destino, quizás casualidad, quizás cicatrices, quizás se fue para volver, quizás te echaba de menos o realmente no podia vivir sin ti.
Héroes. Principalmente están hecho de sueños, y si confias en la magia salen a flote, cualquier día te los encuentras frente a ti, sin saber que hacer y te derrites. Por ahí se empieza.
Empiezas sintiéndolo, si de verdad es uno de esos sueños materializados lo sientes rápidamente, de forma que yo no sé explicar. Desde ese momento tu locura va por el carril central y te pierde por caminos de tu mente que desconocías.
Muchas veces te vuelve lúcida, ingeniosa, brillante, hace que salga el sol , que te salgan las palabras, te dulcifica..
Sabrán seguir su guión perfectamente mientras tu sepas seguir el tuyo. Todo irá seguido de muchas casualidades inexplicablemente perfectas y un latido acelerado que no puedes parar. Las canciones brotan de debajo de las piedras y el simple hecho de ver un sueño de tu cabeza sobre el asfalto te hace suficiente feliz.
Por lo general, si lo deseas con fuerza y confías en la magia consigues subir a las nubes, un ratito, cuanto puedas, y poder gritar de alegría, y ver las farolas, y las noches sin luna y sus cabezas desde lo alto y todas esas cosas que siempre repito..
Después... después no sé, todo depende. Eso sí, si consigues que os una la locura, o la ternura, o un simple rayo de sol, no se irá nunca. Estará siempre ahí. De alguna manera u otra.
En alguno de esos lazos de fuerza irrompible e infinita.
Solo tienes que saber como hacerlo, y si no sabes no te preocupes, ellos son expertos en no soltarte.
De la misma materia que los sueños.
Casualidades, poder sentirlo y ternura.
Es lo que hace falta para saber si es de verdad.
Triple.
¿ Enamorarse de un sueño ?
Más que normal.
¿ y si te lo encuentras por la calle ?
Sí, al sueño del que te has enamorado perdidamente.
Entonces, ¿ qué haces ?
Sentirlo, ¿ no ?
Que remedio, la locura siempre es má fuerte.
Y los sueños, si los deseas de verdad, se cumplen.
Es lo que hace falta para saber si es de verdad.
Triple.
¿ Enamorarse de un sueño ?
Más que normal.
¿ y si te lo encuentras por la calle ?
Sí, al sueño del que te has enamorado perdidamente.
Entonces, ¿ qué haces ?
Sentirlo, ¿ no ?
Que remedio, la locura siempre es má fuerte.
Y los sueños, si los deseas de verdad, se cumplen.
Adoquines de arena
Aunque te escondas.
Sigues pegado, como un chicle, a la suela de mi zapato.
Enredado en el hilo de esa camisa púrpura que tanto te gustaba.
Y que hasta de lejos conseguías divisar.
La huella de tus dedos de plastilina está aun pintada en esas escaleras de mármol desgatadas en los recuerdos.
Y todas esas canciones en inglés, que decías que no te gustaban y que yo sabía que era porque te sentían tonto entre tanto ruido.
Tú sigues ahí, siempre, tras la esquina.
Con los ojos puestos en el único gato de ojos verdes capaz de derretirte.
Y el día que tú no sigas ahí, te seguiré yo.
En las rayas de tu camisa veraniega, en el olor a sal de tu espalda o en el camino que hace tu pelo.
Porque las luciérnagas siempre vuelven.
Te lo prometo.
Sigues pegado, como un chicle, a la suela de mi zapato.
Enredado en el hilo de esa camisa púrpura que tanto te gustaba.
Y que hasta de lejos conseguías divisar.
La huella de tus dedos de plastilina está aun pintada en esas escaleras de mármol desgatadas en los recuerdos.
Y todas esas canciones en inglés, que decías que no te gustaban y que yo sabía que era porque te sentían tonto entre tanto ruido.
Tú sigues ahí, siempre, tras la esquina.
Con los ojos puestos en el único gato de ojos verdes capaz de derretirte.
Y el día que tú no sigas ahí, te seguiré yo.
En las rayas de tu camisa veraniega, en el olor a sal de tu espalda o en el camino que hace tu pelo.
Porque las luciérnagas siempre vuelven.
Te lo prometo.
Nubes que se huelen a tres palmos del suelo.
Aunque no estuviesemos aquí-
Sino muchísimo más lejos.
Lo importante, lo MÁS importante es sentir.
Sentir lo que sea, si sientes, todas esas deudas con su espalda y las veces que has agachado la cabeza sin saber que decir no importan.
No importará el hecho de saber si fuiste tú la que se escapó o él que decidió romper las promesas.
Tampoco si el sol congela un poco más el brillo de sus ojos.
No, si sientes, no eres ni persona, ni piensas , ni estás.
Solo sientes y es suficiente.
-*
- ¿ Dónde estás ?
+ Ahí contigo.
- No te veo, no puedes estar aquí.
+ Sí, justamente al lado tuya, encima de la cama, esa que ha guardado tu olor a sal y arena durante tantas noches.
- Pues yo no te veo.
+ ¿ Estás seguro ?
- Sí.
+ Si no me ves es porque no quieres. Porque yo estoy ahí y estaré siempre. Y aun así, aunque no me lo digas me sientes cerca, que bobo eres.
- Estás loca.
+ Y a ti te encanta.
Sino muchísimo más lejos.
Lo importante, lo MÁS importante es sentir.
Sentir lo que sea, si sientes, todas esas deudas con su espalda y las veces que has agachado la cabeza sin saber que decir no importan.
No importará el hecho de saber si fuiste tú la que se escapó o él que decidió romper las promesas.
Tampoco si el sol congela un poco más el brillo de sus ojos.
No, si sientes, no eres ni persona, ni piensas , ni estás.
Solo sientes y es suficiente.
-*
- ¿ Dónde estás ?
+ Ahí contigo.
- No te veo, no puedes estar aquí.
+ Sí, justamente al lado tuya, encima de la cama, esa que ha guardado tu olor a sal y arena durante tantas noches.
- Pues yo no te veo.
+ ¿ Estás seguro ?
- Sí.
+ Si no me ves es porque no quieres. Porque yo estoy ahí y estaré siempre. Y aun así, aunque no me lo digas me sientes cerca, que bobo eres.
- Estás loca.
+ Y a ti te encanta.
viernes, 4 de febrero de 2011
Croissant y su mirada.
Cuando menos te lo esperas.
Es la única manera de no perder la magia cuando ya no sabes que hacer.
Como en cualquier noche sin luna encontrarte un luciérnaga solitaria a la deriva. Y seguirla y encontrarte.
Hay veces que puedes hacerlo todo bien, por los demás sin esperar sonrisas altruistas o casualidades de esas que te hacen soñar.
Simplemente esperas o mejor dicho, buscas el día en que parezca verano de nuevo, alguno de esos días brillantes que se quedan con tu olor de medianoche sobre la almohada.
Pero todo sigue cayendo, el cielo, las estrellas, y las nubes llegan y te bombardean a escupitajos desde cualquier rincón, francotiradores desconocidos que se ponen de acuerdo para desgastarte más todavía la poca esperanza que hay detrás del cristal.
Hacía tiempo que no tenían lugar sucesos así, de esos que se crean únicamente en los sueños y que después cuando se hacen realidad te iluminan por dentro, dando lugar a un torrente inmenso de palabras, llenas y otras vacías, descoloridas como sus vaqueros ,brillantes como sus ojos..
Pensaba que me equivocaba. De verdad que lo pensaba.
Pero lo hice, sin pensarlo, como en un sueño del que no quedarían huellas, algo impecable, limpio, sin trascendencia.
Y así fue. Como repetir algo que ya se sabía, porque lo sabía lo leyó durante tanto tiempo en mi mirada, en mi cada hueco de mi mente, en la forma de agachar la cabeza cuando no sabía que decir..
Hace tiempo que no sueño con tejados, más bien porque no veo salida a ningún sueño, se estancan o se repiten.
No pasa nada.
Pero siempre, cuando crees que los muros son demasiado altos y que no hay nadie para ayudarte a saltar un par de metros del suelo, ocurre. Aquello que ni soñabas de lo ínfimo y a la vez imposible que resultaba.
Entonces ahí estás tú, sin pensar apenas, sin sentir nada, sin esperarlo, bajo la luz de las famosas farolas naranjas.
Y no sé ni como, a lo que yo le había dado forma en mi cabeza aparece veloz como un sueño justo a mi lado.
Formulando cuatro letras ensayadas , preparadas, mostrando la seguridad que hacía tanto tiempo que buscaba y yo le había dado.
Increiblemente incorpóreo. Con su camisa en la que estaban cosidos más de un par de semanas de recuerdos con olor a sal y arena, esos luciérnagas que no me abandonarán y que vuelven SIEMPRE, bajo la luz neonizada de las farolas naranjas iluminando por completo cada poro de su piel, y su sonrisa pícara, enorme, perfecta, MÍA. Por un momento pensé que era verano, por otro que era feliz, muy feliz porque había encontrado un instante, solo un instante de paz en lo que yo quería.
Porque me podrá gustar mucho un par de nubes rosas sobre el horizonte, los suricatos, las nutrias, las sonrisas y un buen par de luciérnagas, los chicos en moto y los croissant de nocilla para desayunar, pero nada tan excitante y tierno como pasear por su mente, incomparable, mis pisadas están ahí, arrastrando el tiempo y él me deja las puertas abiertas, por si quiero volver alguna vez.
Ya lo escribí una vez, pero las certezas son así.
A pocos metros, y respirando el mismo aire.
Sus cinco sentidos puestos en una sola cosa de nuevo.
Su rayo azul directo, directísimo al corazón como solo él sabe.
A pocos metros y dos corazones latiendo, pensando lo mismo, tocándose dos corrientes de fuerza irrompible e infinita.
Inentendible, pero perfecto.
Sueños, son sueños.
Y hay que cuidarlos, porque son parte de nosotros mismos.
Y piensa, aunque no lo diga nunca, piensa en mí aunque aveces no quiera. Lo hace, de la forma más tierna y dulce que se podría hacer. De una manera diferente. Pero lo hace.
Y a mí me encanta.
Es la única manera de no perder la magia cuando ya no sabes que hacer.
Como en cualquier noche sin luna encontrarte un luciérnaga solitaria a la deriva. Y seguirla y encontrarte.
Hay veces que puedes hacerlo todo bien, por los demás sin esperar sonrisas altruistas o casualidades de esas que te hacen soñar.
Simplemente esperas o mejor dicho, buscas el día en que parezca verano de nuevo, alguno de esos días brillantes que se quedan con tu olor de medianoche sobre la almohada.
Pero todo sigue cayendo, el cielo, las estrellas, y las nubes llegan y te bombardean a escupitajos desde cualquier rincón, francotiradores desconocidos que se ponen de acuerdo para desgastarte más todavía la poca esperanza que hay detrás del cristal.
Hacía tiempo que no tenían lugar sucesos así, de esos que se crean únicamente en los sueños y que después cuando se hacen realidad te iluminan por dentro, dando lugar a un torrente inmenso de palabras, llenas y otras vacías, descoloridas como sus vaqueros ,brillantes como sus ojos..
Pensaba que me equivocaba. De verdad que lo pensaba.
Pero lo hice, sin pensarlo, como en un sueño del que no quedarían huellas, algo impecable, limpio, sin trascendencia.
Y así fue. Como repetir algo que ya se sabía, porque lo sabía lo leyó durante tanto tiempo en mi mirada, en mi cada hueco de mi mente, en la forma de agachar la cabeza cuando no sabía que decir..
Hace tiempo que no sueño con tejados, más bien porque no veo salida a ningún sueño, se estancan o se repiten.
No pasa nada.
Pero siempre, cuando crees que los muros son demasiado altos y que no hay nadie para ayudarte a saltar un par de metros del suelo, ocurre. Aquello que ni soñabas de lo ínfimo y a la vez imposible que resultaba.
Entonces ahí estás tú, sin pensar apenas, sin sentir nada, sin esperarlo, bajo la luz de las famosas farolas naranjas.
Y no sé ni como, a lo que yo le había dado forma en mi cabeza aparece veloz como un sueño justo a mi lado.
Formulando cuatro letras ensayadas , preparadas, mostrando la seguridad que hacía tanto tiempo que buscaba y yo le había dado.
Increiblemente incorpóreo. Con su camisa en la que estaban cosidos más de un par de semanas de recuerdos con olor a sal y arena, esos luciérnagas que no me abandonarán y que vuelven SIEMPRE, bajo la luz neonizada de las farolas naranjas iluminando por completo cada poro de su piel, y su sonrisa pícara, enorme, perfecta, MÍA. Por un momento pensé que era verano, por otro que era feliz, muy feliz porque había encontrado un instante, solo un instante de paz en lo que yo quería.
Porque me podrá gustar mucho un par de nubes rosas sobre el horizonte, los suricatos, las nutrias, las sonrisas y un buen par de luciérnagas, los chicos en moto y los croissant de nocilla para desayunar, pero nada tan excitante y tierno como pasear por su mente, incomparable, mis pisadas están ahí, arrastrando el tiempo y él me deja las puertas abiertas, por si quiero volver alguna vez.
Ya lo escribí una vez, pero las certezas son así.
A pocos metros, y respirando el mismo aire.
Sus cinco sentidos puestos en una sola cosa de nuevo.
Su rayo azul directo, directísimo al corazón como solo él sabe.
A pocos metros y dos corazones latiendo, pensando lo mismo, tocándose dos corrientes de fuerza irrompible e infinita.
Inentendible, pero perfecto.
Sueños, son sueños.
Y hay que cuidarlos, porque son parte de nosotros mismos.
Y piensa, aunque no lo diga nunca, piensa en mí aunque aveces no quiera. Lo hace, de la forma más tierna y dulce que se podría hacer. De una manera diferente. Pero lo hace.
Y a mí me encanta.
lunes, 31 de enero de 2011
Voice.
¡OTRA VEZ TÚ !
Sin avisar, así sin ni siquiera darme tiempo a responder, ni a contemplar.
Una imagen en un instante.
Películas italianas, canciones indies en ingles, y flores de papel.
Precisamente eso.
Pero vuelves.
Y de igual manera totalmente ajeno a tu alrededor.
¿ Cómo pretendes que ose derretirte si ni siquiera eres capaz de atender a lo que ocurre a tu alrededor ?
Fuegos artificiales, latidos de un corazón descarriado y música por otra parte.
Y tú ahí.
Sin mí. Sin leerme la mente, y no porque no pudieras, si no por no querer.
Centímetros escasos, sin querer , magia quizás, pero nada.
Ni un rayito oscuro directo a ... a cualquier parte !
Me desespera.
Pero me encanta.
Me encanta hasta el infinito.
Es inevitable.
Los sueños, sueños son.
Sin avisar, así sin ni siquiera darme tiempo a responder, ni a contemplar.
Una imagen en un instante.
Películas italianas, canciones indies en ingles, y flores de papel.
Precisamente eso.
Pero vuelves.
Y de igual manera totalmente ajeno a tu alrededor.
¿ Cómo pretendes que ose derretirte si ni siquiera eres capaz de atender a lo que ocurre a tu alrededor ?
Fuegos artificiales, latidos de un corazón descarriado y música por otra parte.
Y tú ahí.
Sin mí. Sin leerme la mente, y no porque no pudieras, si no por no querer.
Centímetros escasos, sin querer , magia quizás, pero nada.
Ni un rayito oscuro directo a ... a cualquier parte !
Me desespera.
Pero me encanta.
Me encanta hasta el infinito.
Es inevitable.
Los sueños, sueños son.
sábado, 29 de enero de 2011
Momentos entrecomillados 10
" Por cierto, ¿ sabes que tengo los ojos verdes ? "
" Siempre los has tenido verdes "
" Es algo rarísimo, se me pusieron así en verano y no se me ha quitado"
" Yo los tengo un poco verdes "
" ¿ Un poco ? ENTEROS. De eso sí me acuerdo. ( Le habría dicho que estaba loco, que como va a decir eso una persona con tales luciérnagas en los ojales, animales brillantes, voladores, que se mueven y juegan, que me dicen todo lo que necesito saber. Espías perfectos y escurridizos ante una mente como la mía, se van y vuelven, se ríen, pícaros. Pero son verdes, más que eso, los ojos verdes más extraños que he visto nunca, pero verdes, tanto que hacen que se me pegue su color, su magnetismo enloquece.. así que un poco, es poco ) "
" Siempre los has tenido verdes "
" Es algo rarísimo, se me pusieron así en verano y no se me ha quitado"
" Yo los tengo un poco verdes "
" ¿ Un poco ? ENTEROS. De eso sí me acuerdo. ( Le habría dicho que estaba loco, que como va a decir eso una persona con tales luciérnagas en los ojales, animales brillantes, voladores, que se mueven y juegan, que me dicen todo lo que necesito saber. Espías perfectos y escurridizos ante una mente como la mía, se van y vuelven, se ríen, pícaros. Pero son verdes, más que eso, los ojos verdes más extraños que he visto nunca, pero verdes, tanto que hacen que se me pegue su color, su magnetismo enloquece.. así que un poco, es poco ) "
Verdades
Recuerdo como observabas cada uno de los pequeños gestos, casi sin darme cuenta, como me lees la mente y disparas con tu rayo azul directo al corazón.
Tus luciérnagas, como olvidarlas, y tu sonrisa impecable, la voz ...
Como olvidarlo, ¿ no ?
En algún momento demasiado dulce se cuela todo ese arcoiris de palabras inexistentes, y de olores e imágenes.
Lo siento, es inevitable.
Tus luciérnagas, como olvidarlas, y tu sonrisa impecable, la voz ...
Como olvidarlo, ¿ no ?
En algún momento demasiado dulce se cuela todo ese arcoiris de palabras inexistentes, y de olores e imágenes.
Lo siento, es inevitable.
Improbablemente ciertas.
Ya no puede saber más. Más de lo que sabía ya , que no era poco.
Nunca pensé que fuese a tirar todo así por la borda, como un ataque imprevisto de locura.
Pero la locura siempre tiene algo de correcto. Y esto ha sido tan genial.
Poder soltarte de la mano sin miedo, e intentar volar sola, porque tú sigues debajo, para siempre.
Sin secretos, sin nada que ocultar, todo tal y como es.
Quizás visto desde la parte común del asunto, es una catástrofe sentimental.
¿ Pero sabes que te digo ?
Que soy infinitamente feliz, porque no podría ser más perfecto. No podría.
Promesas irrompibles, corrientes te fuerza infinita y nada de secretos. Nada de mentiras.
Todo tal como es.
Sueños cumplidos, porque no hay más, habría más. Pero sino, lo estropearía todo.
Como una melodía perfectamente agridulce con todos sus tonos y semitonos.
Poco entendible, demasiado especial.
Y yo sigo adelante, se lo prometí, y se lo debo.
El simple hecho de saber que el tejado está ahí, conmigo.
Y que las luciérnagas SIEMPRE VUELVEN. Me sirve, me sirve de rayito de sol en invierno.
Y de hojas secas en verano.
Quizás no lo entiende, pero dijo que si no podía lo haría.
Mientras yo me conformo con guitarras, haciéndolas mías todo el tiempo.
Con que solo en las películas, solo en los sueños de adolescentes en proceso de suicidio moral.
¿ Imposible ?
Nada.
Nunca pensé que fuese a tirar todo así por la borda, como un ataque imprevisto de locura.
Pero la locura siempre tiene algo de correcto. Y esto ha sido tan genial.
Poder soltarte de la mano sin miedo, e intentar volar sola, porque tú sigues debajo, para siempre.
Sin secretos, sin nada que ocultar, todo tal y como es.
Quizás visto desde la parte común del asunto, es una catástrofe sentimental.
¿ Pero sabes que te digo ?
Que soy infinitamente feliz, porque no podría ser más perfecto. No podría.
Promesas irrompibles, corrientes te fuerza infinita y nada de secretos. Nada de mentiras.
Todo tal como es.
Sueños cumplidos, porque no hay más, habría más. Pero sino, lo estropearía todo.
Como una melodía perfectamente agridulce con todos sus tonos y semitonos.
Poco entendible, demasiado especial.
Y yo sigo adelante, se lo prometí, y se lo debo.
El simple hecho de saber que el tejado está ahí, conmigo.
Y que las luciérnagas SIEMPRE VUELVEN. Me sirve, me sirve de rayito de sol en invierno.
Y de hojas secas en verano.
Quizás no lo entiende, pero dijo que si no podía lo haría.
Mientras yo me conformo con guitarras, haciéndolas mías todo el tiempo.
Con que solo en las películas, solo en los sueños de adolescentes en proceso de suicidio moral.
¿ Imposible ?
Nada.
viernes, 28 de enero de 2011
De la guarda.
Sabía que volverías.
Lo sabía con la mayor de las certezas.
No lo dudé ni un momento.
Y es que los ángeles saltan. Se van, huyen, te abandonan.
Pero siempre estarán detrás de cada esquina, tras cada oído..
porque su orgullo se los come, hasta que llega el momento que..
el vacío de sus musas se los comen a ellos...
Y entonces es cuando vuelven sobre su pasos.
Y de noche, vergonzosos, sin saber como, ¡ maldita rendición !
Entran por la ventana tal y como salieron.
Quizás ahí se dan cuenta de esas dos cosas que nunca se atrevieron a reconocer.
Primero, que me quieren, aunque no se lo digan a nadie, ni a ellos mismos.
Aunque prefieran irse antes que decirlo.
Y segundo, que siempre, pero SIEMPRE ,tengo razón.
Lo sabía con la mayor de las certezas.
No lo dudé ni un momento.
Y es que los ángeles saltan. Se van, huyen, te abandonan.
Pero siempre estarán detrás de cada esquina, tras cada oído..
porque su orgullo se los come, hasta que llega el momento que..
el vacío de sus musas se los comen a ellos...
Y entonces es cuando vuelven sobre su pasos.
Y de noche, vergonzosos, sin saber como, ¡ maldita rendición !
Entran por la ventana tal y como salieron.
Quizás ahí se dan cuenta de esas dos cosas que nunca se atrevieron a reconocer.
Primero, que me quieren, aunque no se lo digan a nadie, ni a ellos mismos.
Aunque prefieran irse antes que decirlo.
Y segundo, que siempre, pero SIEMPRE ,tengo razón.
Normalidad.¡ Qué raro !
Es final de enero. Fecha extraña para un buen final de hibernación.
Es lo que hay. Normalidad por un escape de locura por alguno de esos poros descarriados de mi piel
¿ Y ves lo que pasa ?
Cambia todo y se pone en su sitio. Fin de hibernación, comienza el periodo de aventura.
Vuelve el ángel de ojos verdes que dije que volvería, que al final terminé abandonando y desterrando. Pero vuelve tal como siempre he dicho. Saberlo es la clave.
El chico del tejado está en ese punto de la historia en el que hacen falta largos periodos de salas de espera para volver a la cúspide dorada con su ángel de la guarda.
Aparece y desparece, pero siempre está ahí y yo, aunque él no lo crea, también.
Le abrí las entrañas y las tripas cuando salieron las estrellas, y ahí estaba yo, destripada pero contenta porque ,en fin. Final feliz de cuento. Todos felices y punto. Él sabiendo todo lo que había dentro de mí y yo pues ligera como una pluma, 10 segundos de gloria, y él tan perfecto e impasible como siempre. Humilde como él solo, en el fondo, triunfante.
Ahora, si antes me leía la mente con atacarme con la mirada ya no le hará falta ni eso.
Y sin embargo he visto por ahí a la perfección con patas.
Un ángel no, lo siguiente, el sueño hecho carne. Sí, no hay más. Es que como dibujado y hechizado.
Como alguien que conoces de toda la vida y et voilá , te lo encuentras por la calle.
Tu propio sueño de hace meses, lo ves, pasando de ti, como en una burbuja, intocable ,rompedor.
Y ¿ qué haces ? Pues te enamoras, te enamoras perdidamente, con locura.. simplemente.
Como quien se enamora de una canción, una palabra o un par de luciérnagas.
Su cigarro siempre a mitad y el casco de la moto en la otra mano.
Ni se detuvo un segundo a mirar quien estaba observándole con tanto descaro.
Ya sé donde aparca su moto color Kojak, desearía por un momento estar ahí, directos al cielo.
Pero es imposible, y esto sí lo es, prefiero ni pensarlo.
Aun así, tengo la estúpida sensación de que sí, volveremos a vernos.
Y pasaran horas y horas, pero se girará y entonces se parará a mirar lo que le está intentando derrertir, y si tal.. quizás me desmuestra quien derrite mejor. Y quién se rinde.
Esto es normalidad, me estaba olvidando de lo que era.
Pero falta, falta todavía, el camino es largo. Y mis piernas son muy cortas.
Es lo que hay. Normalidad por un escape de locura por alguno de esos poros descarriados de mi piel
¿ Y ves lo que pasa ?
Cambia todo y se pone en su sitio. Fin de hibernación, comienza el periodo de aventura.
Vuelve el ángel de ojos verdes que dije que volvería, que al final terminé abandonando y desterrando. Pero vuelve tal como siempre he dicho. Saberlo es la clave.
El chico del tejado está en ese punto de la historia en el que hacen falta largos periodos de salas de espera para volver a la cúspide dorada con su ángel de la guarda.
Aparece y desparece, pero siempre está ahí y yo, aunque él no lo crea, también.
Le abrí las entrañas y las tripas cuando salieron las estrellas, y ahí estaba yo, destripada pero contenta porque ,en fin. Final feliz de cuento. Todos felices y punto. Él sabiendo todo lo que había dentro de mí y yo pues ligera como una pluma, 10 segundos de gloria, y él tan perfecto e impasible como siempre. Humilde como él solo, en el fondo, triunfante.
Ahora, si antes me leía la mente con atacarme con la mirada ya no le hará falta ni eso.
Y sin embargo he visto por ahí a la perfección con patas.
Un ángel no, lo siguiente, el sueño hecho carne. Sí, no hay más. Es que como dibujado y hechizado.
Como alguien que conoces de toda la vida y et voilá , te lo encuentras por la calle.
Tu propio sueño de hace meses, lo ves, pasando de ti, como en una burbuja, intocable ,rompedor.
Y ¿ qué haces ? Pues te enamoras, te enamoras perdidamente, con locura.. simplemente.
Como quien se enamora de una canción, una palabra o un par de luciérnagas.
Su cigarro siempre a mitad y el casco de la moto en la otra mano.
Ni se detuvo un segundo a mirar quien estaba observándole con tanto descaro.
Ya sé donde aparca su moto color Kojak, desearía por un momento estar ahí, directos al cielo.
Pero es imposible, y esto sí lo es, prefiero ni pensarlo.
Aun así, tengo la estúpida sensación de que sí, volveremos a vernos.
Y pasaran horas y horas, pero se girará y entonces se parará a mirar lo que le está intentando derrertir, y si tal.. quizás me desmuestra quien derrite mejor. Y quién se rinde.
Esto es normalidad, me estaba olvidando de lo que era.
Pero falta, falta todavía, el camino es largo. Y mis piernas son muy cortas.
lunes, 24 de enero de 2011
Ovejas.
Y acelerar, para no perder más tiempo.
No quiero perder más tiempo.
Quizás es el momento de dar ese sprint final.
No quiero perder más tiempo.
Quizás es el momento de dar ese sprint final.
Caen.
Las cosas caen por su propio peso, la cuestión es que caen. Y no me gusta que caigan.
No importa ni el dónde, ni el cuando ni el porqué. Caen simplemente, y jode muchísimo.
No duele, ya aprendí a que las cosas no duelan lo más mínimo, pero jode.
No los hechos, eso es estúpido, la cosa es que molesta haberse equivocado de nuevo.
Intentar cambiar todo, darle la vuelta, torcer en la próxima curva y cuando llegas darte cuenta que aunque todo no fuese bien así las cosas iban peor.
Pereza por tener que volver a empezar, a decostruir el agujero y subir, otra vez, y caminar hasta encontrar otro de esos prados de flores de colores, y ver luciérnagas.
Sigo caminando, siempre. No dejaré de hacerlo. Hasta que las rodillas no den más de sí.
Pero tío, parece que el maldito invierno no termina y nada huele verano ya en esta habitación.
Ni me quedan canciones bajo el bolsillo, ni me derriten ni derrito, no sé ni siquiera si me quedan sus miradas.
Bueno, sus letras rosas me dicen que no me hagan daño nunca, y que llega siempre llega.
Le voy a hacer caso, ¡ qué remedio ! Si como el chico del tejado no hay ninguno.
No importa ni el dónde, ni el cuando ni el porqué. Caen simplemente, y jode muchísimo.
No duele, ya aprendí a que las cosas no duelan lo más mínimo, pero jode.
No los hechos, eso es estúpido, la cosa es que molesta haberse equivocado de nuevo.
Intentar cambiar todo, darle la vuelta, torcer en la próxima curva y cuando llegas darte cuenta que aunque todo no fuese bien así las cosas iban peor.
Pereza por tener que volver a empezar, a decostruir el agujero y subir, otra vez, y caminar hasta encontrar otro de esos prados de flores de colores, y ver luciérnagas.
Sigo caminando, siempre. No dejaré de hacerlo. Hasta que las rodillas no den más de sí.
Pero tío, parece que el maldito invierno no termina y nada huele verano ya en esta habitación.
Ni me quedan canciones bajo el bolsillo, ni me derriten ni derrito, no sé ni siquiera si me quedan sus miradas.
Bueno, sus letras rosas me dicen que no me hagan daño nunca, y que llega siempre llega.
Le voy a hacer caso, ¡ qué remedio ! Si como el chico del tejado no hay ninguno.
jueves, 20 de enero de 2011
Bongiorno.
Buenos días princesa.
Estoy empezando a aprender que hay veces que es mejor hacerte caso a ti.
Lo reconozco casi siempre tienes la razón, y mi orgullo se come tus palabras. Lo siento si te hice daño o si te he gritado demasiado fuerte. Si no fui lo suficientemente tierno contigo.
Sabes que eres especial ¿ verdad ? Que nunca se te olvide, habrá veces que no podré estar ahí para recordártelo.
Aun así intento que esa gran certeza se te meta en la cabeza poco a poco y aunque no quiera, lo hago sin querer.
Me imagino que te habría gustado que hoy fuese verano de nuevo y fueses a la playa con tu piel de color galleta a mí también me habría gustado, para verte con esos pantalones cortos que hacen de tus piernas trampolines infinitos, y verte tumbada al sol, mientras te escondes tras esas placas oscuras, haciendo que no me miras pero derritiéndome en segundos.
Yo, como siempre haré que no te miro que no te escucho, aunque en realidad sea lo único capaz de hacer.
Seguramente llevarías las uñas de color naranja como aquella vez, ahora el invierno ha borrado sus huellas.
Espero que por consiguiente no se haya llevado también tu sonrisa, no se lo perdonaría.
Sé que todo esto no es fácil para ti, y que deseas cada noche en tu cama despertar y ser la princesa que siempre has llevado ahí adentro.
Nunca te lo diré pero si te sirve de algo, me gustaría que supieses que eres la princesa perfecta, dulce como tú sola y que con ese gesto tan curioso que haces al girar la cabeza eres capaz de derretir lo que sea.
No sé mucho de estos temas, pero puedo decirte, por lo que he observado ( que ha sido mucho ) que caminas con música propia y que da la sensación de que puedes flotar.
Aunque no te vea siempre, sabrás bien que te siento y que tú me sientes a mí. Yo soy feliz, en parte gracias a ti y estoy seguro de que te sientes orgullosa de mí, yo sin embargo me siento como un niño pequeño libre como el viento, lo que pensé que esta misma situación me quitaría de las manos.
Tú que estás loca y persigues a los sueños como a una lagartija en un radiante día de agosto te prometo, y esta vez de verdad de la buena que lo encuentras. Que lo encontrarás tarde o temprano.
Y no te preocupes, si te da miedo esperar, yo espero contigo.
Nunca permitiría que te quitasen esos ojos verdes que te regalé.
Estoy empezando a aprender que hay veces que es mejor hacerte caso a ti.
Lo reconozco casi siempre tienes la razón, y mi orgullo se come tus palabras. Lo siento si te hice daño o si te he gritado demasiado fuerte. Si no fui lo suficientemente tierno contigo.
Sabes que eres especial ¿ verdad ? Que nunca se te olvide, habrá veces que no podré estar ahí para recordártelo.
Aun así intento que esa gran certeza se te meta en la cabeza poco a poco y aunque no quiera, lo hago sin querer.
Me imagino que te habría gustado que hoy fuese verano de nuevo y fueses a la playa con tu piel de color galleta a mí también me habría gustado, para verte con esos pantalones cortos que hacen de tus piernas trampolines infinitos, y verte tumbada al sol, mientras te escondes tras esas placas oscuras, haciendo que no me miras pero derritiéndome en segundos.
Yo, como siempre haré que no te miro que no te escucho, aunque en realidad sea lo único capaz de hacer.
Seguramente llevarías las uñas de color naranja como aquella vez, ahora el invierno ha borrado sus huellas.
Espero que por consiguiente no se haya llevado también tu sonrisa, no se lo perdonaría.
Sé que todo esto no es fácil para ti, y que deseas cada noche en tu cama despertar y ser la princesa que siempre has llevado ahí adentro.
Nunca te lo diré pero si te sirve de algo, me gustaría que supieses que eres la princesa perfecta, dulce como tú sola y que con ese gesto tan curioso que haces al girar la cabeza eres capaz de derretir lo que sea.
No sé mucho de estos temas, pero puedo decirte, por lo que he observado ( que ha sido mucho ) que caminas con música propia y que da la sensación de que puedes flotar.
Aunque no te vea siempre, sabrás bien que te siento y que tú me sientes a mí. Yo soy feliz, en parte gracias a ti y estoy seguro de que te sientes orgullosa de mí, yo sin embargo me siento como un niño pequeño libre como el viento, lo que pensé que esta misma situación me quitaría de las manos.
Tú que estás loca y persigues a los sueños como a una lagartija en un radiante día de agosto te prometo, y esta vez de verdad de la buena que lo encuentras. Que lo encontrarás tarde o temprano.
Y no te preocupes, si te da miedo esperar, yo espero contigo.
Nunca permitiría que te quitasen esos ojos verdes que te regalé.
Eres marrón. Marrón ocroso.
Cosas que no importan.
Aparte de todo y esos detalles mágicos que no se deben perder.
Siempre es posible enamorarse de una sonrisa, y de una canción, de algunas palabras y algún que otro amanecer.
Y discutir, todo se puede discutir, la dirección del mar, la longitud de las alas de los pájaros y si volverá ,sí él..
También queda la esperanza, y el esperar. Que no son lo mismo.
Porque puedes esperar sin esperanza, y tener esperanza pero no esperar.
La esperanza en realidad no sirve para nada, solo son ilusiones que o te decepcionan rompiendote en pedazos o le quitan encanto a la sorpresa final.
Al igual que las palabras. Dímelo tú, para que sirven las palabras en realidad. Si siempre están vacías.
Cuando alguien sea capaz de rellenarlas de algo con sentido alguna vez se venderían por millones.
Porque tequieros se reparten en cualquier esquina. Vacíos, descoloridos, abreviados y hambrientos.
Así que poco interesan ya, queremos más.
Y normal que queramos más.
Yo quiero volar más alto siempre más alto.
Aunque la caída sea mayor.
Si aprendes a conformarte.
olvídate, te has vuelto marrón.
Aparte de todo y esos detalles mágicos que no se deben perder.
Siempre es posible enamorarse de una sonrisa, y de una canción, de algunas palabras y algún que otro amanecer.
Y discutir, todo se puede discutir, la dirección del mar, la longitud de las alas de los pájaros y si volverá ,sí él..
También queda la esperanza, y el esperar. Que no son lo mismo.
Porque puedes esperar sin esperanza, y tener esperanza pero no esperar.
La esperanza en realidad no sirve para nada, solo son ilusiones que o te decepcionan rompiendote en pedazos o le quitan encanto a la sorpresa final.
Al igual que las palabras. Dímelo tú, para que sirven las palabras en realidad. Si siempre están vacías.
Cuando alguien sea capaz de rellenarlas de algo con sentido alguna vez se venderían por millones.
Porque tequieros se reparten en cualquier esquina. Vacíos, descoloridos, abreviados y hambrientos.
Así que poco interesan ya, queremos más.
Y normal que queramos más.
Yo quiero volar más alto siempre más alto.
Aunque la caída sea mayor.
Si aprendes a conformarte.
olvídate, te has vuelto marrón.
Despierta bribón !
Te haré caso.
Porque si me lo dices, así, tan serio.
Capaz de derretirme sin estar presente.
No tengo más remedio.
Te admiro desde lejos, atendiendo a tus llamadas silenciosas.
Como si fuese capaz de acallarlas.
Te querré siempre, te lo prometo.
Porque a los sueños hay que quererlos.
Mientras tanto no tengo miedo de que te vayas, sé que no serías capaz.
Porque si me lo dices, así, tan serio.
Capaz de derretirme sin estar presente.
No tengo más remedio.
Te admiro desde lejos, atendiendo a tus llamadas silenciosas.
Como si fuese capaz de acallarlas.
Te querré siempre, te lo prometo.
Porque a los sueños hay que quererlos.
Mientras tanto no tengo miedo de que te vayas, sé que no serías capaz.
Oye te echaba de menos.
Supongo que este es mi regalo de reyes atrasado.
Lo necesitaba, por supuesto.
No vino corriendo calle abajo gritando mi nombre pero.
a mí me bastan esos detalles secretos, esas palabras rosas y más promesas que romper.
Es como el final perfecto de cualquier película.
Pero esto sigue.
Ahora me permito sonreír a mis anchas.
La quiere, mucho.Más que a nadie. Hasta el infinito. Y yo le quiero por quererla, por verlo feliz. Nunca entendí eso de "te dejo ir si eres feliz". Ahora por fin lo capto.Yo lo sabía. No va a volver.
Y por primera vez en muchos meses, la estrella ya no está en mi ventana.
Supongo que soy feliz, después de tanto tiempo.
Lo necesitaba, por supuesto.
No vino corriendo calle abajo gritando mi nombre pero.
a mí me bastan esos detalles secretos, esas palabras rosas y más promesas que romper.
Es como el final perfecto de cualquier película.
Pero esto sigue.
Ahora me permito sonreír a mis anchas.
La quiere, mucho.Más que a nadie. Hasta el infinito. Y yo le quiero por quererla, por verlo feliz. Nunca entendí eso de "te dejo ir si eres feliz". Ahora por fin lo capto.Yo lo sabía. No va a volver.
Y por primera vez en muchos meses, la estrella ya no está en mi ventana.
Supongo que soy feliz, después de tanto tiempo.
Momentos entrecomillados 9
+ Le odio, más que a nadie en este mundo. ¿ Por qué me trata así ?
¿ Qué razones tiene ? Es idiota.
- Ves ? Sí que lo quieres. Es idiota, pero por lo menos sabe disimularlo, a mí me da miedo.
+ Y me gusta que de miedo.
me gusta como mira cuando expulsa el humo por la boca.
Y la manera en que coge el cigarrillo y al mismo tiempo me mira, y yo la tonta, giro la cara y me rio porque no sé que hacer.
También me gusta cuando sonríe y muestra al mundo el desfile de dientes blancos que residen en su boca.
Me gusta cuando te insulta y cuando se enfada.
Y como miente, adoro como miente.
Me encanta cuando saca temas absurdos para después reirse.
Adoro sus dos lunares, los amo como si fuesen míos.
Y sus ojos ,qué decir de ellos, esas dos malditas luciérnagas quieren torturarme de por vida.
- Te gusta lo difícil. Y lo raro.
+ No puedo evitarlo.
- Pero le quieres.
+ Jamás.
- Nunca digas nunca jamás.
poca cosa.
No lo entiendes, no consigues entenderlo.
Pero al final nada es perfecto. Solo al final.
Porque ya sabes que al principio, todo es perfecto.
Y hoy, me di cuenta. Hoy que no lo esperaba y que pensarle no me importaba lo más mínimo. Pura rutina.
Pues como alguna de esas noches absolutamente radiantes de verano estaba entre la gente.
Extrañamente entre la gente.
Y entonces ocurrió. Lo inevitable pero inconcedible e impredecible.
Acudió. Como siempre, a derretir con sus ojos.
Mis piernas tiritaban como nunca antes, pero no tenía miedo ni preocupación, esta vez no. Así que no sé por qué..
Pero esta vez.. su voz al llamarme no era tan aterciopelada, su mirada era bruta y mediocre y sus palabras eran vulgares, repetitivas, monótonas.
Sus ojos no eran tan verdes y no era de ese moreno color pan tostado como antes. Su sonrisa no tenia esa simetría áurea.
Ya no tuerce la cabeza como antes, y corta rápido, no mira con tanta asiduidad y sus rayos al corazón no dan con tanta intensidad.
Seguía haciéndolo, su cara seguía siendo tan felina como siempre, pero era basto, bastísimo..no era especial.
Había perdido la magia.
No era perfecto, quizás nunca lo fue.
Alomejor siempre fue tan poca cosa.
Posiblemente no estaba por la labor
Pero al final nada es perfecto. Solo al final.
Porque ya sabes que al principio, todo es perfecto.
Y hoy, me di cuenta. Hoy que no lo esperaba y que pensarle no me importaba lo más mínimo. Pura rutina.
Pues como alguna de esas noches absolutamente radiantes de verano estaba entre la gente.
Extrañamente entre la gente.
Y entonces ocurrió. Lo inevitable pero inconcedible e impredecible.
Acudió. Como siempre, a derretir con sus ojos.
Mis piernas tiritaban como nunca antes, pero no tenía miedo ni preocupación, esta vez no. Así que no sé por qué..
Pero esta vez.. su voz al llamarme no era tan aterciopelada, su mirada era bruta y mediocre y sus palabras eran vulgares, repetitivas, monótonas.
Sus ojos no eran tan verdes y no era de ese moreno color pan tostado como antes. Su sonrisa no tenia esa simetría áurea.
Ya no tuerce la cabeza como antes, y corta rápido, no mira con tanta asiduidad y sus rayos al corazón no dan con tanta intensidad.
Seguía haciéndolo, su cara seguía siendo tan felina como siempre, pero era basto, bastísimo..no era especial.
Había perdido la magia.
No era perfecto, quizás nunca lo fue.
Alomejor siempre fue tan poca cosa.
Posiblemente no estaba por la labor
sábado, 15 de enero de 2011
Tejados.
Y si algún día de verdad.
De verdad consigo olvidarlo todo.
Dudo que consiga ser tan feliz entonces porque muchas cosas dejarían de tener sentido.
Ni los tejados,ni las farolas naranjas,ni las nubes rosas, ni los gatos , ni muchas de las palabras que nos inventamos.
Tonterías tontas.
Pero esos pequeños detalles que sirvieron para pagar tus deudas conmigo y que yo acepté encantada.
No lo olvido porque no quiero.
Me alejo porque hay que dejar hueco para esos ángeles que también quieren tirarse por la ventana..
Tú sin embargo seguirás ahí, tan cerca.
Inevitable sentirlo.
De verdad consigo olvidarlo todo.
Dudo que consiga ser tan feliz entonces porque muchas cosas dejarían de tener sentido.
Ni los tejados,ni las farolas naranjas,ni las nubes rosas, ni los gatos , ni muchas de las palabras que nos inventamos.
Tonterías tontas.
Pero esos pequeños detalles que sirvieron para pagar tus deudas conmigo y que yo acepté encantada.
No lo olvido porque no quiero.
Me alejo porque hay que dejar hueco para esos ángeles que también quieren tirarse por la ventana..
Tú sin embargo seguirás ahí, tan cerca.
Inevitable sentirlo.
Algún día de estos me iré.
Y ahora dudo de haber tenido razón alguna vez.
No me importa, no me molesta, no me duele.
Me da miedo que no me duela, solo evito pensar.
En el fondo sigo pensando lo mismo de siempre, no creo que pueda olvidar todas esas certezas, las miradas, las palabras.
No me preocupa.
Y entonces llega el momento en el que me puedo pasar horas buscando una mísera canción con la que identificarme.
Pero no hay. NO HAY.
¡ Porque esto no es normal !
No me duele verle, y no verle tampoco.
Saber todas y cada unas de las cosas que no debería saber no me agobia y seguir adelante no es difícil,
Seguiré adorando como me derrite con la mirada, como averiguo lo que piensa y las veces que me he parado a soñar.
Las veces que habré deseado con todas mis ganas que volviera.
Lo dije desde el primer momento, no moriré por ninguna de estas historias.
Lo que es diferente es insistir y autoengañarse.
Lo haría, pero ahora mismo no.
¿ Saben ? Estoy ilusionada con todo y aunque no sea perfecto ni tan brillante como el verano, aunque no esté a tres metros sobre el cielo y ni siquiera sea capaz de despegarme del suelo.
Pues si una historia, o un sueño. Cualquiera, no es bello tanto en sus momentos dulces como en sus tragedias ya no tiene sentido seguir.
Si se acaba la magia o queda muy poca no hay que insistir ni apretar más fuerte.
Sino volver a empezar, a cultivar unas nuevas alas a construir la perfección a partir de sueños.
No me importa, no me molesta, no me duele.
Me da miedo que no me duela, solo evito pensar.
En el fondo sigo pensando lo mismo de siempre, no creo que pueda olvidar todas esas certezas, las miradas, las palabras.
No me preocupa.
Y entonces llega el momento en el que me puedo pasar horas buscando una mísera canción con la que identificarme.
Pero no hay. NO HAY.
¡ Porque esto no es normal !
No me duele verle, y no verle tampoco.
Saber todas y cada unas de las cosas que no debería saber no me agobia y seguir adelante no es difícil,
Seguiré adorando como me derrite con la mirada, como averiguo lo que piensa y las veces que me he parado a soñar.
Las veces que habré deseado con todas mis ganas que volviera.
Lo dije desde el primer momento, no moriré por ninguna de estas historias.
Lo que es diferente es insistir y autoengañarse.
Lo haría, pero ahora mismo no.
¿ Saben ? Estoy ilusionada con todo y aunque no sea perfecto ni tan brillante como el verano, aunque no esté a tres metros sobre el cielo y ni siquiera sea capaz de despegarme del suelo.
Pues si una historia, o un sueño. Cualquiera, no es bello tanto en sus momentos dulces como en sus tragedias ya no tiene sentido seguir.
Si se acaba la magia o queda muy poca no hay que insistir ni apretar más fuerte.
Sino volver a empezar, a cultivar unas nuevas alas a construir la perfección a partir de sueños.
viernes, 14 de enero de 2011
Momentos entrecomillados 8
"¿ Volverás ?"
"Nunca me he ido"
" ¿ Y todo este tiempo ? "
" Pero aver.. ¿ En todo este tiempo me has sentido ?"
" Sí, mucho muchísimo, tanto que he estado a punto de llegar a tenerte sin verte. "
" Es que he estado pensando en ti "
"Nunca me he ido"
" ¿ Y todo este tiempo ? "
" Pero aver.. ¿ En todo este tiempo me has sentido ?"
" Sí, mucho muchísimo, tanto que he estado a punto de llegar a tenerte sin verte. "
" Es que he estado pensando en ti "
miércoles, 12 de enero de 2011
Teniendo en cuenta que todo salió de un sueño..
Música alta, estos auriculares empiezan a fallar, pero no importa, los oídos duelen tan satisfactoriamente como de costumbre. Hoy estoy romanticona, cursi, odio estar así, me siento idiota, pero es inevitable. Suele pasar al estar al principio de algo demasiado bueno para ser verdad.
En realidad no hay nada, aunque sienta algo muy intenso ahí dentro, donde todo se junta y se mezcla.
En el camino de vuelta a casa estuve pensando en esos pequeños detalles que hacen la vida tan emocionante, quizás esos detalles que son los culpables de esas risas espontáneas entre la gente.
Y hoy era ese. Escuchar música, la tuya, la que has adorado, acariciado y pues como casi todo aquello que quieres, terminas haciendo tuyo. Pero hasta que se revienten los oídos, y ser feliz, viendo todo alrededor como tú quieres, como un sueño, sintiendote invencible y gobernadora de esa banda sonora que dirije tu vida.
Saber lo que va a pasar y no saberlo, esperarlo y sorprenderte. Ser la que va por delante, y elige lo que hacer. Ser la protagonista. Total y absoluta de esta historia.
¡ Y poder hacerla feliz o melancólica con cambiar de canción !
Mientras, vas ordenando cada estrofa de la canción, bonita luna, bonitas estrellas.
No me hace falta que estés aquí, porque últimamente te siento tan cerca. Tantísimo.
Que creo que voy a explotar.
En realidad no hay nada, aunque sienta algo muy intenso ahí dentro, donde todo se junta y se mezcla.
En el camino de vuelta a casa estuve pensando en esos pequeños detalles que hacen la vida tan emocionante, quizás esos detalles que son los culpables de esas risas espontáneas entre la gente.
Y hoy era ese. Escuchar música, la tuya, la que has adorado, acariciado y pues como casi todo aquello que quieres, terminas haciendo tuyo. Pero hasta que se revienten los oídos, y ser feliz, viendo todo alrededor como tú quieres, como un sueño, sintiendote invencible y gobernadora de esa banda sonora que dirije tu vida.
Saber lo que va a pasar y no saberlo, esperarlo y sorprenderte. Ser la que va por delante, y elige lo que hacer. Ser la protagonista. Total y absoluta de esta historia.
¡ Y poder hacerla feliz o melancólica con cambiar de canción !
Mientras, vas ordenando cada estrofa de la canción, bonita luna, bonitas estrellas.
No me hace falta que estés aquí, porque últimamente te siento tan cerca. Tantísimo.
Que creo que voy a explotar.
martes, 11 de enero de 2011
Momentos entrecomillados 7
" ¿ Has querido alguna vez a alguien ? "
" Es posible, y si es así, es a la única que no fui capaz de decírselo"
"¿ Y por qué no se lo dijiste ?"
"Porque era demasiado especial para decirle algo tan común, tan vacío, tan falto de sentido real"
"¿ Entonces que le dirías ?"
"Le diría tantas cosas , tantas me faltaron y tantas le dije. Pero él lo sabe. Sé que lo sabe. De la forma más pura y eprfecta que puede saberse"
"¿ Y él te quiere ?"
"Sabes, él será siempre , pero siempre MÍO, es una de esas certezas en las que no dudo más que algún Domingo por la mañana de esos que dan tanto asco. Él me quiere cuando puede, no estoy segura que eso sea querer, pero no encuentro una palabra más aproximada a eso."
"¿ Entonces ? ¿ Qué está pasando ?"
"No lo sé, dudo que haya alguna palabra que lo defina. Pero mejor así, es algo demasiado.. mm ,genial como para mediocralizarlo. Siempre palabras y palabras. NO SIRVEN PARA NADA, ESTÁN VACÍAS, DÍSELO A ÉL , NO LE HACEN FALTA PARA BRILLAR."
" Es posible, y si es así, es a la única que no fui capaz de decírselo"
"¿ Y por qué no se lo dijiste ?"
"Porque era demasiado especial para decirle algo tan común, tan vacío, tan falto de sentido real"
"¿ Entonces que le dirías ?"
"Le diría tantas cosas , tantas me faltaron y tantas le dije. Pero él lo sabe. Sé que lo sabe. De la forma más pura y eprfecta que puede saberse"
"¿ Y él te quiere ?"
"Sabes, él será siempre , pero siempre MÍO, es una de esas certezas en las que no dudo más que algún Domingo por la mañana de esos que dan tanto asco. Él me quiere cuando puede, no estoy segura que eso sea querer, pero no encuentro una palabra más aproximada a eso."
"¿ Entonces ? ¿ Qué está pasando ?"
"No lo sé, dudo que haya alguna palabra que lo defina. Pero mejor así, es algo demasiado.. mm ,genial como para mediocralizarlo. Siempre palabras y palabras. NO SIRVEN PARA NADA, ESTÁN VACÍAS, DÍSELO A ÉL , NO LE HACEN FALTA PARA BRILLAR."
domingo, 9 de enero de 2011
Estás tan cerca que no sé realmente te fuiste.
Ha pasado un invierno más frío de lo normal.Y no solo por los cristales empañados de mi habitación de carretera. Frío simplemente, lejos, vacío muchísimo más vacío, sin esperanza, ni novedad, lo mismo, ni siquiera fui capaz de alimentarme de esos recuerdos de colillas a mitad de camino.
Y así, el tiempo ha ido pasando, desordenado, sin sentido. Y dándome un poco igual, sin pararme a mirarlo todo con detalle. Viendo como cada pequeña cosa se desmoronaba pero que no tenía importancia, porque en realidad no tenía nada importante..
Me siento idiota viviendo de ilusiones. Pero estoy bien, sobrevivo que por ahora es lo que me sirve.
Sabes, lejos de quererte , ayer te vi, creo que te habrás dado cuenta.
Hacía tiempo que no te sentía tan cerca, que no respiraba tu aire, que no notaba tus cinco sentidos puestos en mí. DIOS ,HACÍA TANTO TIEMPO QUE NO CAMINABA POR TU CABEZA.
Que estes pendiente, así, pareciendo que no me doy cuenta.
Que te levantes por que sí, y a medio metro me llames por mi nombre.
Es una tontería.
La más tonta.
Pero es mi tonta felicidad.
Mi pensamiento a cada momento.
Oye y yo virarme, y ver lo único que he querido ver en mucho tiempo y respirar su aire.
Sus ojos, encendidos bajo esas dichosas farolas naranjas fuesen todo ante mi vista.
Y que me hablase a mí, esperando mi respuesta..
Joder, que idiota,¡ QUÉ IDIOTA !
Y que te vayas, pensando en mí.
¿ No es genial ?
Y así, el tiempo ha ido pasando, desordenado, sin sentido. Y dándome un poco igual, sin pararme a mirarlo todo con detalle. Viendo como cada pequeña cosa se desmoronaba pero que no tenía importancia, porque en realidad no tenía nada importante..
Me siento idiota viviendo de ilusiones. Pero estoy bien, sobrevivo que por ahora es lo que me sirve.
Sabes, lejos de quererte , ayer te vi, creo que te habrás dado cuenta.
Hacía tiempo que no te sentía tan cerca, que no respiraba tu aire, que no notaba tus cinco sentidos puestos en mí. DIOS ,HACÍA TANTO TIEMPO QUE NO CAMINABA POR TU CABEZA.
Que estes pendiente, así, pareciendo que no me doy cuenta.
Que te levantes por que sí, y a medio metro me llames por mi nombre.
Es una tontería.
La más tonta.
Pero es mi tonta felicidad.
Mi pensamiento a cada momento.
Oye y yo virarme, y ver lo único que he querido ver en mucho tiempo y respirar su aire.
Sus ojos, encendidos bajo esas dichosas farolas naranjas fuesen todo ante mi vista.
Y que me hablase a mí, esperando mi respuesta..
Joder, que idiota,¡ QUÉ IDIOTA !
Y que te vayas, pensando en mí.
¿ No es genial ?
sábado, 8 de enero de 2011
Promesas y acertijos.
Y que cada vez que nos crucemos, dediques tu mirada absolutamente a mí, que tu mente solo sepa moverse por mi terreno.
Mientras estés, mientras te sienta cerca.
Que cuando floten sobre tu boca felinas esas nubes rosas que tanto me gustan te acuerdes de mí.
Por lo demás no te pido más que me quieras cuando puedas.
No te pido más.
Siempre te tengo presente.
Te tengo sin tenerte.
"¿ Pensabas que te irías tan fácilmente ?
Ojalá pudiera."
Mientras estés, mientras te sienta cerca.
Que cuando floten sobre tu boca felinas esas nubes rosas que tanto me gustan te acuerdes de mí.
Por lo demás no te pido más que me quieras cuando puedas.
No te pido más.
Siempre te tengo presente.
Te tengo sin tenerte.
"¿ Pensabas que te irías tan fácilmente ?
Ojalá pudiera."
viernes, 7 de enero de 2011
No quiere olvidarlo.
Y que me duermo en sus brazos. Es por la mañana y suena en la radio alguna de esas canciones que no conoces pero que deseas con todas tus ganas saber su nombre, y aun así la tarareas, como si fuese tuya, y así mismo, la terminas haciendo tuya..
Cualquiera que me conozca lo sabe( y quien no también). Soy borde, la más borde, tengo ese poder sobrenatural de espantarlos, repelerlos, a todos.. Lo hago sin querer, pero es el orgullo, siempre es esa amarga marca de nacimiento que me juega esas malas pasadas. Ya me va dando igual, cada vez más.
Pero ahí está, la chica más fría hecha gelatina de fresa. Está trastocada, perdida, pero le encanta.
La han derretido, y ella no ha sabido resopnder al ataque. Ha sido muy efectivo, ahora mismo sus dedos resbalan entre los surcos de ese brazo tintado a partes.
Algun rayo de sol descarriado impacta sobre su ojo derecho, lo cierra con destreza. Él la besa, y ella se estremece. Es demasiado.
Ella no puede ser tan fuerte, todo aquello le puede..
Era una escena de cualquiera de esas películas americanas que siempre le hacen temblar, esta vez, ella era la protagonista y por muy cutres que fuesen esas cortinas y en vez de champán se sirviesen zumo de naranja, le parecía lo más dulce, lo mejor. Insuperable.
La vespa está aparcada detrás del umbral, y tiene un arañazo,.. un gato poco adorable se ha ensañado con su lateral..
No hay problema.
Aun así, nunca te la imaginarías a ella, allí. Ella que siempre permanece impasible y que nada le asusta, que si se lo propone puede no sentir nada, y salir huyendo sin prisas y con la cabeza bien alta.
Y sin embargo es quien quiere ser, ella es feliz, más de lo que puede mostrar.
Aunque a veces le dan esos arranques de alegría y algún abrazo a medias no viene mal.
Mientras tanto. Era de día, nubes rosas en sobre sus cabezas, espigas en el pelo, y vaqueros desteñidos. No hay palabras, en ese momento no había nada que estorbase más que las palabras.
Está en la nubes, volando con sus propias alas, no se lo cree y lo vive.
Ha hecho suyos todos esos momentos.
Aunque después se arme con su chaqueta y sus zapatos informales, sobre la acera o sobre el asfalto, sin atender a sus miradas, dueña de su propia música y seguidora de su propio ritmo.
¡ Mírala ! Que dura ella, indiferente, hiriente como cuchillos.. Parece que ni siente, y es borde, borde como ella sola...
Idiotas ellos, si se hubiesen adentrado alguna vez en esa mente de burbujas de jabón, si de verdad supiesen en que estaba pensando, en qué lugar estaba y con quién...
Si lo supiesen.. se habrían derretido.
Cualquiera que me conozca lo sabe( y quien no también). Soy borde, la más borde, tengo ese poder sobrenatural de espantarlos, repelerlos, a todos.. Lo hago sin querer, pero es el orgullo, siempre es esa amarga marca de nacimiento que me juega esas malas pasadas. Ya me va dando igual, cada vez más.
Pero ahí está, la chica más fría hecha gelatina de fresa. Está trastocada, perdida, pero le encanta.
La han derretido, y ella no ha sabido resopnder al ataque. Ha sido muy efectivo, ahora mismo sus dedos resbalan entre los surcos de ese brazo tintado a partes.
Algun rayo de sol descarriado impacta sobre su ojo derecho, lo cierra con destreza. Él la besa, y ella se estremece. Es demasiado.
Ella no puede ser tan fuerte, todo aquello le puede..
Era una escena de cualquiera de esas películas americanas que siempre le hacen temblar, esta vez, ella era la protagonista y por muy cutres que fuesen esas cortinas y en vez de champán se sirviesen zumo de naranja, le parecía lo más dulce, lo mejor. Insuperable.
La vespa está aparcada detrás del umbral, y tiene un arañazo,.. un gato poco adorable se ha ensañado con su lateral..
No hay problema.
Aun así, nunca te la imaginarías a ella, allí. Ella que siempre permanece impasible y que nada le asusta, que si se lo propone puede no sentir nada, y salir huyendo sin prisas y con la cabeza bien alta.
Y sin embargo es quien quiere ser, ella es feliz, más de lo que puede mostrar.
Aunque a veces le dan esos arranques de alegría y algún abrazo a medias no viene mal.
Mientras tanto. Era de día, nubes rosas en sobre sus cabezas, espigas en el pelo, y vaqueros desteñidos. No hay palabras, en ese momento no había nada que estorbase más que las palabras.
Está en la nubes, volando con sus propias alas, no se lo cree y lo vive.
Ha hecho suyos todos esos momentos.
Aunque después se arme con su chaqueta y sus zapatos informales, sobre la acera o sobre el asfalto, sin atender a sus miradas, dueña de su propia música y seguidora de su propio ritmo.
¡ Mírala ! Que dura ella, indiferente, hiriente como cuchillos.. Parece que ni siente, y es borde, borde como ella sola...
Idiotas ellos, si se hubiesen adentrado alguna vez en esa mente de burbujas de jabón, si de verdad supiesen en que estaba pensando, en qué lugar estaba y con quién...
Si lo supiesen.. se habrían derretido.
¿ De verdad ? ¿ De verdad lo pensabas ?
¿ Es en serio que creías que llegaría a olvidarte ?
Lo sabes, que nunca es tarde.
Que soy tonta y que no me importa.
Sabes que lo sé y que me da igual que no te interese.
Pero no puedo olvidarlo, porque el invierno es muy frío, no llega a derretirme.
Ninguna de sus miradas.
Y que si quisiera, si quisiera volver nunca es tarde..
Lo sabes, que nunca es tarde.
Que soy tonta y que no me importa.
Sabes que lo sé y que me da igual que no te interese.
Pero no puedo olvidarlo, porque el invierno es muy frío, no llega a derretirme.
Ninguna de sus miradas.
Y que si quisiera, si quisiera volver nunca es tarde..
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